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Elementos No. 88, Vol. 19, Octubre-Diciembre, 2012, Página 19

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uerido ciudadano 7 mil millones II

Sergio Antonio Salazar Lozano
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Ha llegado el momento de continuar con los comentarios que puedo hacerte con intención de presentarte una perspectiva de alguien que lleva aquí más tiempo que tú. En la primera carta hablamos del papel que la ciencia y la religión han desempeñado para que hoy nos acompañes en esta aventura.
    Como ya te adelanté, la religión ha sido facilitadora y reforzadora de la inequidad entre los sexos (y dicho sea de paso, de la homofobia). Por supuesto, algo tan genérico como la inequidad de sexos difícilmente puede ser enteramente achacado a la religión, pero sin duda esta ha desempeñado un papel principal. Aunque el tema de la religión ya lo he tocado por encima, quiero que consideres lo ocurrido el 4 de octubre de 1987 en la villa de Deorala, cerca de Jaipur, en Rajastán, al oeste de la India. Una adolescente de 18 años llamada Roop Kanwar, tras 8 meses de matrimonio con un joven de 24 años, se encontraba en una pira con el cadáver de su esposo. Su hermano encendió la pira y ella fue inmolada. Esta es una práctica funeraria religiosa llevada a cabo en algunas comunidades indias a la que se le denomina sati. En el sati, se dice que la mujer al acompañar a su marido en la cremación lo protege de presuntos peligros de la muerte, cualquier mal karma que podría atravesarse en su camino queda anulado por este sacrificio. Como un bono, los que presencian este acto reciben bendiciones –en este caso en particular, cientos de testigos (entre ellos niños) presuntamente recibieron este “beneficio”. Aunque esta práctica fue prohibida en 1829 por Lord Bentinck, un gobernador británico de Bengala, sigue manteniendo un estatus de sacrificio último, casi como si fuera la prueba romántica máxima, pero en un contexto religioso.1
    Ayaan Hirsi Ali nació en África y relata cómo fue “circuncidada”, una práctica brutal habitual en mujeres musulmanas en África, aunque también forma parte de tradiciones de algunos pueblos no musulmanes.2 La “circuncisión femenina” es un eufemismo: no es una circuncisión como la masculina, es mucho más correcto simplemente denominarla mutilación femenina, ya que, en el mejor de los casos, involucra la separación quirúrgica del clítoris, y en el peor, el clítoris y los labios menores son escindidos, además se cortan los labios mayores para crear superficies ásperas, que pueden coserse o no. Otras manipulaciones son practicadas por diferentes comunidades (como cauterizaciones o la introducción de sustancias corrosivas en la vagina). La ablación femenina, entre otras cosas, vuelve a la mujer más propensa a contraer el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y otras infecciones debido a las deficientes condiciones quirúrgicas y a la necesidad, a veces, de practicar copiosas transfusiones sanguíneas; cuando la mujer tiene relaciones sexuales, es más proclive a desarrollar microablaciones por mala lubricación; cuando ha sido estrechamente infibulada, no es extraño que su marido con tijeras, cuchillos u otro objeto punzocortante abra la zona para poder tener relaciones sexuales con ella. Nada de lo anterior explica su práctica.3 Lo más seguro es que la ablación femenina sea una práctica introducida originalmente para controlar los impulsos sexuales de la mujer, ya que la separación del clítoris elimina una serie de terminaciones nerviosas responsables de sensaciones placenteras en el acto sexual. Lo que no han entendido estas personas, es que, en palabras de Hirsi Ali, “la ablación no elimina tu deseo o capacidad de sentir placer sexual.” Más aún, continúa ella: “condena a las niñas a toda una vida de sufrimiento.”
2 Ojalá nunca olvides la insensibilidad que hacia el dolor humano, particularmente el dolor femenino, manifiestan los inseguros hombres con autoridad o poder. Cuestiona siempre todo aquello que te parezca discriminatorio e indaga.
    En una villa del banco oeste en Asia, en 1957 o 1958 (no se sabe, a ella misma no le supieron decir), nació una niña árabe musulmana de nombre Souad. Aprendió desde pequeña, como todas las mujeres en su villa, a no desviarse de su camino y a no levantar la vista. No debía, bajo ningún motivo, cruzar la vista con la de algún hombre si no estaba casada. No debía caminar sola, sino acompañada por su madre o su hermana mayor. No debía, tampoco, estar fuera de su casa sin sus ovejas, su heno o sus higos; estas prohibiciones debían cumplirse si no deseaba ser considerada una charmuta (puta, en árabe). Su madre, como era habitual se casó siendo casi una niña, cualquier mujer que no se casara para los 14 años era objeto de burlas por los habitantes en la villa. Pero Souad llegó a los diecisiete años sin casarse; en ese momento se enamoró y tuvo relaciones sexuales fuera del matrimonio. Su error es considerado un agravio de la mayor trascendencia para la familia, que queda deshonrada. Es por esto que, según sus costumbres, su cuñado le dio un baño de gasolina y le prendió fuego. De no ser por la ayuda de otras mujeres en la villa y los desesperados esfuerzos del cuerpo médico del hospital local, Souad, como incontables mujeres, habría tenido una muerte lenta e indescriptiblemente agónica. Su supervivencia y la oportunidad de contar lo ocurrido dependieron de la ayuda de extranjeros.4 Ciudadano 7 mil millones, qué más quisiera yo que informarte que las inmolaciones por honor son cosa del pasado, pero te estaría engañando. Las mujeres son coaccionadas y cosificadas en la vasta mayoría de las culturas. Los castigos que se les imponen son sanguinarios, sórdidos y perversos. La sola idea de mujeres independientes, seguras y productivas debe ser inconcebible para ellas mismas.
    Tu mundo es uno en el que hombres y mujeres están muy cercanamente emparejados en número, pero altamente distanciados en derechos. Quizá si acostumbráramos resolver nuestras diferencias a través del diálogo, en vez de tener siempre la opción de la fuerza cuando las cosas no parecen ir a nuestra conveniencia, esto fuera diferente. El 2 de septiembre de 2010 en una encuesta Gallup se evidenció que para el 77% de la población, la violación es un problema importante en el África subsahariana. Los lugares más riesgosos para que vivan las mujeres en esta zona parecen ser Sudáfrica (97%), la República Democrática del Congo (93%), Malawi (92%), Burundi (91%), Kenia (90%) y Senegal (90%); todos con una percepción general de la gravedad del problema bastante alta.5 Verás, en la primitiva mente de muchos, la violación es una acción correctiva que “pone a la mujer en su lugar”. Esto ocurre frecuentemente en Sudáfrica, en donde, por ejemplo, mujeres independientes son el blanco de hombres sin empleo (muchas veces mineros) que no soportan su situación frente a la de una mujer con más éxito que se “pavonea” con bolsas de supermercado en ropas de trabajo camino a su casa tras una jornada de labor. Ocasionalmente se escala el crimen y las víctimas de violación son los hijos de estas mujeres; así como la deshumanización no parece tener límites, la edad no resulta ser un problema y los bebés no son indultados.6,7 En países que han sufrido conflictos armados recientes o actuales, como ha ocurrido en la República Democrática del Congo y en Kenia, la violación ha sido utilizada como una táctica intimidatoria en la guerra. Estos actos bestiales tienen el objetivo de imponer inseguridad en la mente de sus víctimas, de robarles la tranquilidad, humillarlas e incluso desterrarlas de la localidad. Y es que las víctimas de violación habitualmente son rechazadas por sus maridos y sus familias, y su vida cambia dramáticamente. Aquí vale la pena distinguir entre dos raíces entrelazadas en el pasado cultural de la región sudafricana –la más golpeada por violaciones en el mundo–, aquella que la excusa por los motivos más triviales. Por un lado el problema es directamente una manifestación de una terrible inequidad de los sexos, en donde el más fuerte se impone en un acto de vileza cobarde (como si su propia fuerza no fuera suficiente ventaja, no es infrecuente que violaciones sean cometidas en grupos). Por otro lado, el racismo, en la aún tangible forma de las cicatrices del apartheid, impuso el odio y la violencia como medio para obtener control.5 Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz en 1984, dijo: “No queremos el apartheid mejorado; lo queremos removido, lo queremos desmantelado. No puedes reformar el apartheid.”8 Desafortunadamente, removerlo no es tan sencillo como derogar leyes y conceder derechos; los daños del apartheid son mucho más profundos, se llevarán en el alma y se sentirán en la carne por generaciones. Nada me gustaría más que algún día desmentir a Thomas Lanier Williams, quien dijo: “La humanidad es un trabajo en progreso”9, pero actualmente eso requeriría de la más abyecta negación de la realidad. Espero ese sea uno de tus objetivos a construir; sin humanidad, realmente jamás lograremos nada.
    Permíteme platicarte otro caso, el de Nujood Ali. Nujood nació en Yemen en una familia musulmana, su madre se casó con su padre a los dieciséis años y, cuatro años más tarde, su padre decidió agrandar la familia, así que se casó con una segunda mujer, su madre asintió. La madre de Nujood vivió dieciséis embarazos. Nujood es un nombre beduino, escogido por su abuelo, el padre de su padre. En febrero del 2008, cuando seguramente Nujood aún no mudaba todos sus dientes de leche, su padre traía excelentes noticias a casa: Nujood se casaría con un hombre que le triplicaba la edad. Ante los ojos de su padre, Nujood tenía suficiente edad para casarse, después de todo, argumentó él, “cuando el profeta Mahoma se casó con Aïsha, ella solo tenía nueve años de edad”.10 Verás, en Yemen no era legal en ese momento que las mujeres se casaran antes de los quince años, aunque sí era frecuente que lo hicieran. A partir de 1999, fue legalmente posible en Yemen que las mujeres se casaran antes de los quince años siempre y cuando no se tocara a la esposa hasta que alcanzara la pubertad (con la falta de claridad que caracteriza muchos documentos legales, esto se encontraba abierto a mucha distorsión). En febrero del 2009 el parlamento yemení aprobó una nueva ley que, de nuevo, aumentaba la edad mínima para consentir el matrimonio: esta vez estipuló como mínimo tener 17 años, para hombres y mujeres.11 Normalmente las mujeres que son infelices no se quejan, cuando menos no con un juez, pero no Nujood, ella tuvo el valor a los diez años de enfrentar al juez y solicitar un divorcio. ¿El motivo? Su esposo la golpeaba (y ni hablar del daño provocado por el sexo forzado). Lo más espectacular es que Nujood consiguió el divorcio; ella es la primera niña casada en ganar un divorcio en Yemen. El momento decisivo del juicio se vivió como una típica escena de mercado, en donde el marido acepta divorciarse únicamente si el padre de Nujood le devuelve su dote. El padre de Nujood replica que jamás recibió ninguno y alguien más sugiere una cantidad. Finalmente el juez anuncia su veredicto y Nujood queda en libertad. Según un estudio realizado por la Universidad de Sana’a en el 2006, los matrimonios tempranos son la principal causa de que el 70% de las mujeres yemenitas sean analfabetas.10 Las mujeres son, en muchas sociedades del mundo, ciudadanos de segunda: no se les consulta, no se les pide permiso (o tienen que asentir, no hacerlo es mal visto o prácticamente imposible), no se les considera... en fin, no se les respeta. Algunos cambios erráticos pueden observarse de vez en vez, pero las sociedades presentan fluctuaciones caprichosas, es típico dar un paso adelante y dos atrás, dos adelante y uno atrás, de manera que las cosas cambian poco a través del tiempo. Si no haces un esfuerzo sostenido, estas situaciones no cambiarán en realidad.
    La pobreza aparentemente llevó al padre de Nujood a ofrecerla en matrimonio, su temor era no poder mantener a su familia; ese parece ser el motivo de que no haya habido transacción monetaria o en especie. Y es que la pobreza lleva a las personas a experimentar lo insufrible y hacer lo impensable. Arno Penzias, Premio Nobel de Física en 1978, dijo: “A menos que seas pobre, no sabes lo que la pobreza significa... A este día, aún me siento diferente. Aún duele un poco”.8 Y Penzias, que tuvo una infancia terriblemente difícil, no experimentó la pobreza ni las perspectivas futuras de la gente –localmente considerada pobre– en Asia, en Medio Oriente o en África. Pero, ¿cuál es el origen de las aclamadas desigualdades de los últimos tiempos? La respuesta es compleja, pero trataré de esbozarte una respuesta resumida que espero te proporcione perspectiva.
    Todo esto tiene mucho que ver con el surgimiento del mundo moderno, en donde la Revolución Industrial desempeñó un papel y la creación de los bancos y la deuda pública otro. Estos temas los trataré brevemente. Solamente te diré que la Revolución Industrial permitió los mayores excedentes de la historia y alimentó las ambiciones de los inversionistas. Los bancos y la deuda permitieron las inversiones y los retornos en base a los intereses; conforme los intereses bajaron, permitió enfrascarse, ya no tanto en proyectos a corto plazo, sino a largo plazo con grandes inversiones de dinero, como las empresas que estamos por comentar.12
    Gran Bretaña fue el líder de la Revolución Industrial. A inicios del siglo XIX, los cuantiosos obreros británicos se habían vuelto una clase desprotegida, con pocos derechos y menos dinero. Grosso modo existían los ricos inversionistas, dueños de fábricas y parcelas, los profesionistas que normalmente trabajaban para los anteriores en una clase media y los obreros al final de la escala. Profundos cambios sociales y económicos habían transformado la dinámica de la vida en Europa. Aunque desigualdades ya existían en todo el mundo (gracias al sistema feudal y la esclavitud, por ejemplo), este nuevo orden y el camino a la modernidad, imprimieron un acomodo con sentido más permanente.12
    Los antiguos desarrollaron la época clásica, en parte, gracias a una mano de obra extremadamente barata: los esclavos. Los modernos, tras la revolución industrial, contaban con máquinas, que aunque aún dependían de mano de obra, eran capaces de realizar grandes trabajos, imposibles de concebir con fuerza bruta humana. Con una capacidad para generar excedente sin comparación y mucha ambición, había una gran demanda de materia prima y mano de obra baratas; las colonias prometían, además abrían un mercado nuevo y rutas hacia otras tierras. Los británicos fueron, sin duda, los expansionistas más exitosos del siglo XIX: para 1912, contaban ya con más de 30,000,000 de kilómetros cuadrados de dominios coloniales, mientras que Francia, que les seguía, no llegaba a los 8,000,000 de kilómetros cuadrados de extensión colonial.12 El colonialismo de Gran Bretaña es un buen modelo para hacer mis argumentos; en particular hablaré de sus colonias en India y África, y si es relevante o útil tocaré brevemente otras colonias.
    Los británicos, partiendo de pequeños puestos de comercio en el siglo XVII, se extendieron en geografía e influencia en India. La East India Company obtuvo el monopolio de comercio británico con India del Este exactamente en el año 1600. A lo largo de la primera mitad siglo XVIII la influencia británica en India creció. La East India Company se posicionó como una organización con poder político en Bengala, en donde además se les pagaba un impuesto. Tras una hambruna en 1769-70 en Bengala, el gobierno británico decidió intervenir, solo que de ese momento en adelante, la compañía debía ceder su poder al gobierno británico. Los británicos anexaron más territorios por medio de la fuerza y por política, controlaron las defensas y las relaciones exteriores e impusieron fuertes impuestos en India. A la vez, trataron de occidentalizar el país, reemplazando al persa con el inglés como lenguaje en las cortes; intentaron también cristianizar al subcontinente. Es precisamente en esta época, que Lord Bentick prohibió el sati; él y otros gobernadores generales promovieron más reformas. Esta intrusión británica, aunque trajo progreso a India, generó un resentimiento en el pueblo que se sentía sojuzgado y relegado.13,14
    En 1857 sucedió un motín de soldados indios dentro del Ejército Indio Británico, cerca de Delhi. Tras la resolución del conflicto, que duró aproximadamente un año, los británicos deshicieron a la East India Company, eliminaron a los gobernadores generales e impusieron virreyes. Así comenzó la era del Raj británico. La reina Victoria se convirtió en emperatriz de India en 1877. Los indios se encontraban divididos entre los que desconfiaban de los británicos y aquellos que los apoyaban. Diferentes reformas políticas dieron mayor participación a los indios en su gobierno, aumentando la conciencia de un nacionalismo indio. Los indios comenzaron a sublevarse, algunos con estrategias terroristas, otros por medio de la resistencia no violenta. Tras la primera guerra mundial, en 1919, los británicos ejercieron presión sobre los indios para que estos cesaran sus protestas, y en abril de ese año, en lo que de otra forma hubiera sido una manifestación pacífica (hubo una no tan pacífica anteriormente en la que cinco europeos murieron), sin aviso alguno 1650 descargas fueron disparadas, 1200 hombres, mujeres y niños seriamente heridos y casi 400 indios desarmados fueron aniquilados en Amritsar. Es en este momento histórico que líderes carismáticos sui generis, como Mohandas Gandhi, protestan contra el gobierno británico; su protesta fue pacífica. También en 1919 se promulgó la Ley India que permitía a los indios formar parte del gobierno de las provincias, lo que no calmó el ambiente ni el creciente nacionalismo.13,14,15
    India llevaba mucho tiempo siendo una colonia británica; desafortunadamente, como en todas las colonias, su planeación y administración se llevaba a cabo supeditando los intereses de los colonizados a los de sus colonizadores. La inversión, infraestructura y demanda de productos o servicios, fueron los que convenían a los británicos. Estos últimos tuvieron a bien instalar un sistema ferroviario y de irrigación, aunque los beneficios de estas inversiones eran retirados por los británicos, lo que corrompía el retorno. Mientras que en Gran Bretaña disfrutaban del dinero generado por el gobierno indio, en India, como es lógico si el dinero generado no se quedaba en el país, la población en general era pobre (como ocurría en las demás colonias); adicionalmente las hambrunas los golpeaban con relativa frecuencia. En vez de resolver estos problemas locales, los británicos realizaban expediciones militares a Burma y Afganistán, descuidando la planeación de medios, cuando menos, para evitar serios problemas como la hambruna (en 1877 ocurrió la peor hambruna del siglo, alrededor de 5.5 millones de indios perdieron la vida en ella). Como normalmente ocurrió con las colonias, sus exportaciones no eran productos terminados, eran materia prima; India carecía de industrialización, no era necesaria en el esquema británico. Un error adicional fue que los británicos, en vez de proteger al algodón, yute, coco y cobre, entre otros productos de India, decidieron favorecer el libre comercio. Las condiciones de los trabajadores en India eran tan deplorables que el término “trabajador” en esta colonia, bien podría haber sido considerado un eufemismo de esclavitud.
13,14,15
    Mohandas Gandhi fue instrumental en el reconocimiento internacional de las protestas anticoloniales de la India. Su sello típico era la no violencia. Hacia el interior del país, el comunista Jawaharlal Nehru elevó la conciencia hindú sobre los cambios que estaban ocurriendo a escala global, en particular, los movimientos de disolución de colonias. Entonces, estalló la Segunda Guerra Mundial. Para los indios, la agresividad, el expansionismo y la mitología aria del nazismo no podían ser más apropiados y oportunos; para ellos, jamás algo tan provechoso había surgido de algo tan diabólico.14,15
    En 1947, los británicos finalmente se retiran de India que, en ese momento, era un subcontinente de 400 millones de habitantes con la profesión de varias religiones, las dos principales: hinduismo e islam. Gracias a la astuta e incansable labor del líder musulmán Mohamed Amin Jinnah, el poco peso que aún tenían los británicos para negociar, y la inocencia y buena voluntad de los líderes hindúes como Gandhi (que buscaba un platónico bloque hindú-musulmán), nació Pakistán como país. Inicialmente un acrónimo de un teórico gran país musulmán: P(unjab), A(fghania), K(ashmir), I(ran), S(ind), T(urkaristán), A(fganistán) y (Baluchistá)N, Pakistán fue fuertemente negociado por la Liga Musulmana, ya que esta no deseaba por ningún motivo encontrarse representada por hindúes, que eran la mayoría en el subcontinente. Junagadha, Hyderabad y Cachemira, tres provincias de India, inicialmente no se unieron a ninguna de las divisiones artificiales negociadas, aunque las dos primeras pronto se adhirieron a India. Burma se independizó en 1948 y Cachemira fue rápidamente invadida tanto por hindúes como por musulmanes, los disturbios no se hicieron esperar y el conflicto duraría hasta 1949. En esos momentos hindúes y musulmanes atrapados en el lado incorrecto de la facticia división hicieron esfuerzos por corregir su caprichoso destino. Muchos lograron atravesar la frontera y establecerse con sus correligionarios, muchos otros no lo lograron y fueron masacrados como intrusos indeseables en la tierra que los vio nacer. Gandhi, por última ocasión, inició una huelga de hambre que, amenazó, no terminaría hasta que lo hiciera la persecución de musulmanes en India, incluso si esto le costara la vida. Días más tarde un brahmán hindú que lo consideraba un traidor le arrebató la vida. En 1971, Bangladesh se separó para formar un país independiente.13,14,15
    Utilizando a India como ejemplo he tratado de mostrarte cómo mucho del fenómeno de la pobreza presenta sus raíces en la revolución industrial, el racismo, el colonialismo y posteriormente su disolución, ya que estos impusieron un destino a los habitantes de países explotados; su legado se resiente aún en el siglo XXI. Ciertamente filosofías o corrientes pseudocientíficas convenientemente alineadas a un constructo de la realidad favorable justificaron, en principio, no solo el derecho a explotar a los nativos, sino que dicha explotación se volvió muchas veces un deber; había que llevar el progreso a estos aborígenes arcaicos establecidos en ricas tierras sin aprovechamiento. En 1733, el gran poeta inglés Alexander Pope escribió en su Ensayo sobre el hombre: “El orden es la primer a ley del Cielo; y, habiendo confesado esto, algunos son, y deben ser, mayores que el resto.”16
    Las posteriores erróneas interpretaciones populares de la teoría de la evolución de Darwin, dieron una certeza aún mayor a los deterministas biológicos sobre lo que siempre habían “sabido”: que ellos eran superiores. Como ya te comenté, el colonialismo impuso un orden social artificial y un desarrollo incoherente del pueblo colonizado. Hordas de arquitectos, ingenieros, legistas y demás especialistas británicos que se instalaron en India no lo hicieron para crear una nación independiente, lo hicieron para crear un eficiente banco de recursos. Los colonizadores explotaron los recursos naturales y la colonia duró lo suficiente como para que el insostenible status quo devenido no pudiera eliminarse sin un doloroso proceso de independencia. Finalmente, la disolución del colonialismo, es un fenómeno que tiende a ser sísmico para los que se quedan en casa más que para los que se retiran. En India, las divisiones políticas fueron una fórmula para la intolerancia y la segregación, sobre todo religiosa. La cobardía británica al retirarse y lavarse las manos como si nada hubiera ocurrido fue una magna muestra de indiferencia e irresponsabilidad inhumana, los indios fueron dejados a su suerte con muy poco con qué salir adelante, cuando las condiciones imperantes eran principalmente resultado de la insensible intervención británica. Lo anterior no solo es un esbozo de explicación sobre el por qué las condiciones actuales de pobreza en India tienen su origen en este pasado en particular, sino, grosso modo, la de muchas otras calamidades que no es inusual acompañen la pobreza en otras regiones.17
    Hablemos ahora de África. Habitualmente relegada, a inicios del siglo XIX era grandemente desconocida para el mundo fuera de ella. Los europeos visitaban solo sus costas, aunque la avaricia por materia prima y la vocación de los misioneros de llevar la “palabra de Dios” a los infieles, estimularon la inquietud por adentrarse y cartografiar el continente. Repentinamente, las circunstancias mundiales llevaron a que los países con puestos de comercio comenzaran a reclamar territorios y una cacofonía de proclamaciones desvergonzadas inundó la esfera política. Alemania bajo Bismarck y la Bélgica de Leopoldo fueron especialmente agresivas, y los británicos no podían de ninguna manera quedarse atrás. El rey Leopoldo reclamaba el Congo –que de ahora en adelante se llamaría el Congo Belga– y los alemanes legitimaron su voluntad y se anexaron para sí el suroeste y el este de África. Los franceses inmediatamente se anexaron el Congo francés y los británicos ya instalados en el río Nilo mantuvieron sus posiciones.13,18
    Entre 1899 y 1902, como resultado del descubrimiento de oro y diamantes en el sur de África, los afrikáners (descendientes de colonos holandeses a los que los británicos conocían como “bóers”) y los británicos se enfrascaron en la Guerra de los Bóers. El conflicto llevaba muchos años en gestación, por lo menos los últimos cincuenta años habían sido de mucho golpeteo (incluso desde antes, ya que en 1834, cuando los británicos abolieron la esclavitud en su imperio, los bóers deseaban una compensación jamás otorgada y un año más tarde migraron para finalmente formar su propio país: Transvaal). Los bóers creían que los británicos deseaban destruir sus repúblicas y los británicos especulaban que los bóers podrían unirse con Alemania para controlar rutas comerciales al Este, tratando de obtener un puerto en el Océano Índico para afectar las comunicaciones imperiales con su otra colonia, India. Al final, los británicos salieron victoriosos. En 1910 el parlamento británico promulgó la Ley de Sudáfrica y a un nuevo estado dentro del imperio. Otras regiones de África fueron gobernadas por las autoridades locales o se volvieron colonias; Argelia es un caso excepcional porque fue considerada parte de Francia.13,15,18
    En 1918, prácticamente todo el continente africano se encontraba administrado por europeos (principalmente franceses y británicos), solo Liberia y Etiopía se gobernaban independientemente. Imperaba, como en India, la carencia de industria y el exceso de explotación de recursos y personas. Siendo un continente donde la educación y preparación especializada eran inexistentes hasta que llegaron sus colonizadores, África dependía fuertemente de ellos, pero estos la estaban matando. En el continente en general, misioneros europeos realizaron su acumulativa labor de educación. En la Segunda Guerra Mundial los británicos perdieron frente a Japón colonias en el Lejano Oriente, lo que incitó a una mayor explotación de sus colonias en África; sin embargo, los británicos ahora juzgaron necesario instalar industria en estas colonias. Más de 300,000 soldados africanos terminaron participando en la Segunda Guerra Mundial. Tanto los soldados como la recién formada clase trabajadora africana comenzaron a exigir más representación en los gobiernos coloniales; esto y las leyes promulgadas por las colonias permitieron la ascendencia de los primeros líderes negros en África. La esperanza de británicos y franceses era que al acceder a estas demandas se desarrollara la economía africana y, por ende, ellos recogieran los frutos.13,15,18
    La primera nación africana en formarse por este proceso de descolonización fue Ghana en 1957. Argelia, por tratarse de una región estratégica para los franceses y altamente habitada por ellos, no encontró forma pacífica de independencia y el Frente de Liberación Nacional colisionó con el ejército francés. Los franceses ganaron la guerra, pero el costo político internacional fue demasiado alto, por lo que en 1962 se le concedió la independencia. Para este momento, Francia había concedido pacíficamente la independencia al resto de sus colonias, de ninguna manera repetiría la experiencia de Argelia. Les tomó menos de veinte años a los países africanos independizarse de sus colonizadores.13,15,18
    ¿Qué tipo de países dejaron los colonizadores? Aunque África está formada por países muy diversos, trataré de bosquejar algunas generalidades. Las nuevas naciones africanas poseían tan poca educación que la independencia no podía ser absoluta; en el papel eran independientes, en la práctica muchos europeos o personas de ascendencia europea eran necesarios para que el país no se viniera abajo. Una pequeña élite de nativos africanos dentro de las mismas colonias logró la oportunidad de estudiar fuera del continente. Esta élite se preparó para un mundo que no sería el suyo una vez regresara a su país y aprendió de los activistas e ideólogos extranjeros que tenía derecho a ser independiente. Estos estudiantes vivieron la época del surgimiento de la Unión Soviética como superpotencia; la Unión Soviética venía de sobreponerse a un gobierno duro y opresivo, los africanos no podían más que desear un futuro como ese para sus respectivos países. Aquí vale la pena reflexionar sobre el hecho que estos estudiantes venían de familias africanas acomodadas, de otra forma no podrían haber estudiado fuera; además, estos africanos regresaron con una educación que era altamente valorada en su país, un país habituado a gobiernos opresores; sus oportunidades de regreso prometían ser buenas, seguramente la mayoría no estaban realmente interesados en el comunismo. Por lo tanto, el colonialismo dejó como legado una mayor desigualdad en la educación del continente. A la élite la separó aún más del resto de la gente; por el entorno, muchos se volvieron extranjeros en sus propias villas, desadaptados, ambiciosos y oportunistas.18 Ciudadano 7 mil millones, aunque de la educación hablaremos en breve, considera siempre que esta, aunque en principio útil, si no es facilitada para la mayoría de la población, puede convertirse en un instrumento de desigualdad, vulnerando o empoderando a las personas de acuerdo a la cuna en la que nacieron. Y esto, genera pobreza.
    El egoísmo y la ambición de los colonizadores, así como su actitud paternalista y la sensación de estar participando en un proyecto teleológico, propinaron una dependencia y generaron un deber moral innecesarios hacia ellos. De paso, la colonización comenzó desestimando y malinterpretando el acervo cultural africano. En general, los europeos consideraron muy inferior y rústica la cultura africana, pero siendo paternalistas, volvieron leyes muchas de las prácticas con las que se toparon para que estas no se perdieran; en el intento por preservar algo de su cultura, institucionalizaron prácticas culturales mutables de acuerdo a las circunstancias, condenándolos a vivir en el pasado. Por si esto fuera poco, la época colonial coincidió con el determinismo social, una forma de racismo ilusoriamente sustentada en la ciencia. Los africanos, bajo algunos de los sistemas de “organización natural” en competencia, solían ocupar uno de los escalafones más bajos y, por lo tanto, se encontraban apenas encima de las bestias más antropomórficas: los monos. Los mismos africanos, con la más rica diversidad genética y étnica de todo el planeta, fueron pervertidos y aprendieron a diferenciarse y dividirse entre sí de acuerdo a rasgos físicos, como la claridad de su piel o su altura, en más o menos “evolucionados” (evidentemente los nativos africanos se diferenciaban entre sí desde antes, incluso podría haber diferencias entre pueblos, pero no existía una perniciosa ideología racial sistematizada como la que trajeron los europeos). Finalmente, en su esfuerzo por comprender la inmensamente rica diversidad de culturas y con una tendencia “científica” a clasificar, dividieron a los pueblos haciendo énfasis en sus pocas diferencias y pasando por alto la vastedad de similitudes. Con su mal entendimiento de la dinámica y realidad africana, aderezada por la ideología racista, los europeos reforzaron diferencias preexistentes y construyeron nuevas diferencias.18
    El más terrible genocidio de la modernidad acaecido en un breve periodo de tiempo después del holocausto ha sido el conflicto entre Hutus y Tutsis en Rwanda, ocurrido en 1994, después de que el gobierno de la mayoría (Hutus) ordenó matar a la minoría Tutsi. En tan sólo tres meses 800,000 Tutsis fueron masacrados sin armas tecnológicamente avanzadas, la gran mayoría de las muertes se dieron por machete, la gran mayoría de los verdugos eran personas que jamás habían matado a alguien, la mayor parte de las víctimas eran vecinos de sus sayones; víctima y victimario eran correligionarios, amigos de la escuela, compañeros de trabajo, etcétera. Todo esto ocurrió bajo los vigilantes, indiferentes y finalmente vacilantes ojos de la comunidad internacional. Los Tutsi habían sido favorecidos por los colonizadores de acuerdo a los criterios más frívolos y racistas; debido a que eran de piel más clara, mayor altura y rasgos más finos que sus connacionales Hutus; los Tutsi fueron los únicos en recibir educación de los misioneros y seglares, por lo tanto ocuparon puestos más altos y percibieron mejores salarios que los Hutus, lo que en última instancia generó resentimiento que se acumuló por muchos años en el corazón Hutu.19
    Ciudadano 7 mil millones, que 800,000 personas pudieran ser exterminadas a sangre fría y con naturalidad en solo 100 días nos dice mucho cuando menos sobre tres cosas: 1) el racismo es una de esas ideas persistentes por ser tan útil, ya sea para justificar y explicar las propias circunstancias adversas como para justificar y explicar las circunstancias de los demás (entiéndase incluso oprimir a los demás); para el que se siente oprimido es un mecanismo de escape que coloca la culpa fuera, ante la impotencia de una realidad injusta. El proceso, cuando se vive en comunidad, la refuerza, la une, la infecta y la puede llevar a la organización y ejecución de las mayores atrocidades. 2) Como consecuencia lógica del punto anterior, puedo decirte que un sistema que impone un “orden racial” es una receta para la desigualdad y el descontento. 3) No se puede ser apático cuando la vida o la seguridad de las personas está en juego y tú te encuentras en posición de hacer algo. Las consecuencias te perseguirán toda la vida. Todos estos esfuerzos autodestructivos, además de fórmula para la deshumanización, son fórmula para la pobreza.
    Al igual que en India, África había sido dividida de forma extremadamente caprichosa y de acuerdo a conveniencias europeas; su división política rompía con la historia de la región. Por lo menos 177 etnias quedaban divididas de acuerdo a este gran esquema europeo, desdeñando las condiciones sociales y económicas preexistentes. Por si fuera poco, las divisiones políticas establecidas se estipulaban en los documentos legales en términos imprecisos, por decirlo amablemente (baobabs, manglares y hormigueros eran típicamente utilizados como referencias). Aunque algunos trabajos se han hecho por componer estas irregularidades, como en la frontera de Kenia y Tanzania, muchas veces los documentos legales vigentes siguen siendo los originales. Tantas divisiones se hicieron, que la mayoría de los países africanos poseen varios vecinos. Al igual que en India, las vías ferroviarias fueron la mayor aportación de la colonia en términos de comunicación interna, aunque por supuesto obedeciendo a las conveniencias de la explotación de los recursos africanos. La concentración de poblaciones en ciudades artificiales en donde se encontraban las estaciones y los puertos, generó desplazamientos humanos innaturales y vastas extensiones de perfecto territorio despobladas e improductivas.18 Habitante 7 mil millones, “divide y vencerás”, dice el cliché, pero en África, como en India, los colonizadores dividieron y se retiraron, dejando tras de sí una serie de conflictos, resentimientos, imprecisiones legales y políticas, etcétera. La responsabilidad recae principalmente siempre del lado de quien tiene la habilidad para responder. En este caso los colonizadores eran los únicos capaces de componer lo que habían descompuesto, pero antes de arreglar cualquier cosa, anunciaron su retirada, y los ahora “independientes” habitantes de África se arreglaron como pudieron. Las divisiones políticas generaron divisiones entre los pueblos y esto llevó al conflicto, lo que condujo al gasto de recursos de muchos tipos en actividades distintas de aquellas que potencian el desarrollo. Aprende que esto genera pobreza.
    Una vez que los africanos fueron independientes, los problemas no se hicieron esperar. La corrupción, el desempleo, la inflación y otros problemas sociales comenzaron a corroer el ambiente africano. Debido a que la estructura colonial europea giraba en torno a la explotación de recursos materiales y la venta local de productos terminados que ellos no podían procesar, los africanos comenzaron a sublevarse. Las excéntricas divisiones, el racismo (muchas veces paradójicamente alimentado convenientemente por líderes negros) y el deseo imperante por gobernarse a sí mismos, entre otras condiciones, generaron un clima propicio para las guerras civiles. Los pobres países africanos siguieron sufriendo de la intervención del primer mundo, la CIA y la KGB, en la Guerra Fría, se inmiscuyeron en sus asuntos internos, los intereses externos seguían persiguiéndolos, ahora detrás del telón. La historia africana de los últimos decenios se encuentra escurrida de sangre, pintada de verde militar y descalabrada por más de 70 golpes de estado. Las desigualdades se han marcado aún más y Rwanda y Nigeria son la antesala del infierno. Solo Sudáfrica, con sus tantos problemas, ha mostrado, hasta el momento, tener la casta como para sobreponerse a un pasado tan sórdido como cualquier otro en este continente.13,15,18
    Al momento de tu nacimiento, alrededor de 1 mil millones de personas se encuentran literalmente consumiéndose, porque su ingesta alimenticia no soporta su existencia. Ya hablé anteriormente de lo que la ciencia había contribuido para que la humanidad siguiera con su tendencia de crecimiento explosivo, hablé de la malnutrición, pero no mencioné la ingente magnitud del mundo en hambruna. En la actualidad, alrededor de 19 millones de niños padecen desnutrición severa en el mundo.20 Es desconcertante que 1 mil millones de toneladas de alimento podría cultivarse en tierras agrícolas que hoy se encuentran destinadas a producir alimento para animales o biocombustible.21
    En Dadaab, Kenia, existe el campo de refugiados más extenso del mundo, actualmente (30 de octubre 2011) casi 5000 arribos semanales se registran y lo más seguro es que para el 2012, cohabiten 600,000 refugiados en esta zona.22 La gran mayoría de estos refugiados viene de Somalia, un caluroso país en el cuerno de África en donde 3.7 millones de personas, aproximadamente la mitad del país, se encuentra en grave peligro por la falta de alimento y la peor sequía en 60 años.23 Como si esto fuera poco, los debilitados y desesperados somalíes para salir de su país necesitan hacerlo a pie, muchas veces con niños en brazos, y los que puedan caminar ayudando a sus padres a cargar; muchas veces las familias se separan porque no todos poseen la fuerza para huir y no es infrecuente que frente a las adversas condiciones del camino algunos familiares sucumban. Las mujeres y niñas son violadas por la milicia de Al Shabab, un grupo terrorista islámico conformado por hombres sin conciencia que roban los bienes de los migrantes y violan a mujeres y niñas en su hégira hacia Dadaab.
    Para los que logran llegar la supervivencia no es segura, muchos arriban tan desnutridos y débiles que no sobreviven más que algunos días, semanas o meses en el refugio. En los próximos meses 750,000 personas más pueden morir de inanición en esta región, la catástrofe humanitaria más apremiante en la actualidad.24 La malnutrición severa es insoportablemente común, sobre todo entre los infantes.25 El problema de la hambruna, además de su indescriptible sufrimiento, es que está lejos del control.26
    En definitiva la inequidad entre los sexos y la pobreza son problemas multifactoriales, tanto históricos como emergentes. Las aristas son numerosas, los enfoques diversos y los consensos quizá imposibles. De cualquier forma el planteamiento debe hacerse, el análisis intentarse y las acciones ejecutarse, porque lo único seguro es que de seguir igual o pasivos, nada se solucionará y casi con absoluta certeza la situación empeorará. Ciudadano 7 mil millones, en tu generación se encuentran numerosos retos, lograr equidad entre los sexos y dignidad en la vida de las personas son solo dos de los que considero más importantes.
    En lo personal estoy convencido que sin lograr el primero, para la mitad de los seres humanos del planeta la vida jamás será justa; en el futuro próximo, para otra mitad, no lograr el segundo vuelve a la vida un calvario insoportable, o cuando menos inhumano. Aunque la injusticia es axiomática para la inequidad de sexos, también debería serlo para la pobreza. Recuerda siempre que no vive más el que acumula más años; la vida posee dignidad, vívela con virtud asegurando cuando menos la consideración de los demás.


REFERENCIAS


1     Ruthven M. Fundamentalism: A Very Short Introduction. Oxford: Oxford University Press, 2007.
2     Hirsi Ali A. Infiel: la autobiografía de la mujer que se rebeló contra el islam. Trad. Sergio Pawlowsky. México: Random House Mondadori, 2006.
3     Brady M. “Female Genital Mutilation: Complications and Risk of HIV Transmission.” Dic. 1999. The Circumcision Reference Library. http://www.cirp.org/library/disease/HIV/brady1/
4     Souad Burned Alive: A Survivor of an “Honor Killing” Speaks Out. New York: Grand Central Publishing, 2004.
5     Delmeiren C. “Rape Viewed as Major Problem Across Sub-Saharan Africa” 2 Sept. 2010. Gallup. http://www.gallup.com/poll/142832/rape-viewed-major-problem-across-sub-saharan-africa.aspx
6      Smith C. Proud of Me: Speaking out against Sexual Violence and HIV. South Africa: Penguin Books, 2001.
7     Epstein H. The Invisible Cure: Africa, the West, and the Fight Against AIDS. New York: Farrar, Straus and Giroux, 2007.
8     Pratt D. ed. The Impossible Takes Longer: The 1,000 Wisest Things Ever Said by Nobel Prize Laureates. New York: Walker & Company, 2007.
9     “Tennessee Williams Quotes”. Brainy Quote. http://www.brainyquote.com/quotes/authors/t/tennessee_williams_3.html
10     Ali N, Minoui D. I Am Nujood, Age 10 and Divorced. New York: Three Rivers Press, 2010.
11     Nadia Al-Sakkaf. “UPDATE: Yemen: Minimum age for marriage set at 17” 11 Feb. 2009. Woman Living Under Muslim Laws. http://www.wluml.org/node/5063
12     Watson P. Ideas: Historia Intelectual de la Humanidad. Barcelona: Crítica, 2006.
13     Santon K, McKay L. ed. Atlas of World History. Malaysia: Parragon Publishing Book, 2006.
14     Keay J. India: A History. New York: Groove Press, 2000.
15     Roberts JM. A Short History of the World. New York: Oxford University Press, 1993.
16     Gould SJ. The Mismeasure of Man. New York: W.W. Norton & Company, 1981.
17     Hitchens C. Arguably: Essays by Christopher Hitchens. New York: Twelve, 2011.
18     Reader J. Africa: A Biography of the Continent. New York: Vintage Books, 1997.
19     Gourevitch P. We wish to inform you that tomorrow we will be killed with our families: Stories from Rwanda. New York: Farrar, Straus & Giroux, 1998.
20     Black RE. et. al. “Maternal and Child Undernutrition: global and regional exposures and health consequences”, The Lancet 371 (2008): 243-260.
21     Foley J et. al. “Solutions for a Cultivated Planet”, Nature 478 (2011): 337-342.
23     Jeffrey Gettleman. “Food Crisis in Somalia is a Famine, U.N. Says.” 20 Jul. 2011. New York Times. http://www.nytimes.com/2011/07/21/world/africa/21somalia.html
24     Kristof ND. “On Top of Famine, Unspeakable Violence” 24 Sept. 2011. New York Times. http://www.nytimes.com/2011/09/25/opinion/sunday/kristof-on-top-of-famine-unspeakable-violence.html
25     “Horn of Africa: More resources needed to maintain relief effort – UN” 20 Oct. 2011. UN News Centre. http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=40126
26     Bassett TJ and Winter-Nelson A. The Atlas of World Hunger. China: The University of Chicago Press, 2010.


Sergio Antonio Salazar Lozano
Director Ejecutivo Grupo Lister
ssalazar.lozano@lister.com.mx



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