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Elementos No. 83, Vol. 18, Julio-Septiembre, 2011, Página 59

Libros


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LA MARCA TIPOGRÁFICA DE DIEGO FERNÁNDEZ DE LEÓn
Elizabeth Castro Regla
BUAP-ICSyH “Alfonso Vélez Pliego” 
México, 2010

Diego Fernández de León fue uno de los escasos impresores y mercaderes de libros en la Nueva España –y, al parecer, el único en Puebla– que utilizó una marca tipográfica para destacar su producción editorial. Una marca tipográfica es el equivalente al logotipo comercial actual con que se identifica a una imprenta o impresor. Era un grabado –tallado en madera o metal– que se colocaba en la portada de los libros.
    En aquel entonces, era un elemento visual importante, pues implicaba prestigio dentro del oficio de impresión y como elemento gráfico podía llegar a ser muy complejo simbólicamente. Del material impreso por Diego Fernández de León en un lapso cercano a tres décadas (1683-1710), hasta ahora solo en dos textos se ha encontrado estampada su marca tipográfica, hecho que la convierte en un elemento gráfico sumamente excepcional.
    Esta obra se divide en cinco capítulos. En el primero de ellos la autora nos ofrece los datos biográficos generales del impresor. Se sabe que viene de Valladolid, España. Se casa con una poblana de alcurnia, se dedica a imprimir y a comerciar libros, pero es también un empresario activo, pues instala imprentas en Puebla, la ciudad de México y, por vez primera, en Oaxaca.
    En el segundo apartado, Elizabeth Castro Regla analiza el Arte de la lengua mexicana... de Antonio Vázquez Gastelu. Este es el título de la obra (y su autor) en la cual –por única ocasión, en las ediciones de 1689 y 1693– aparece incluida la marca tipográfica de Diego Fernández de León.
    Es una gramática para aprender náhuatl redactada para los sacerdotes poblanos de la época, para que pudieran evangelizar con mayor eficacia a los indígenas. La imprimió y patrocinó el propio Diego Fernández de León.
    La marca tipográfica de Diego Fernández de León es examinada específicamente en el tercer capítulo. En este, la autora escudriña otras marcas con leones, y aborda asuntos de iconología y representaciones simbólicas a partir de los elementos incluidos en la marca de Diego Fernández de León. Gabriel de León y “De forti dulcedo”  es el cuarto apartado. Gabriel de León es un editor librero madrileño que fue muy importante en el periodo de Diego Fernández de León. Son homónimos por apellido, comerciaron entre sí y es muy probable que Diego Fernández de León quisiera emularlo.
    “De forti dulcedo” es el lema de la marca de Gabriel de León, que quiere decir “Del fuerte manó dulzura”. Para concluir, la autora reflexiona en torno a la literatura simbólica como fuente de inspiración. En este capítulo asocia un ejemplo de emblemática que podría vincularse con la marca de Diego Fernández de León.
    La emblemática era una ilustración –acompañada con un texto explicativo de la figura– que tenía un fin moral, y fue un género literario que estuvo muy de moda en la época de Diego Fernández de León. En resumen, este trabajo ofrece una reflexión histórica y visual en torno a la función que ejerció la imprenta en el virreinato y al papel que representó el libro impreso en el contexto novohispano.






 

PROUST Y LA NEUROCIENCIA 
Jonah Lehrer
Editorial Paidós
Madrid, 2010

Recientemente se ha publicado en español Proust y la Neurociencia por la editorial Paidós. Este libro se ubica justamente como el autor lo hace notar en la coda de lo que C.P. Snow denominó la tercera cultura, ya que se basa en la búsqueda de los puentes que unen a la ciencia y el arte como distintas formas de exploración de la realidad. No como formas equivalentes, como gustaría imaginar a los relativistas posmodernos, sino simplemente como formas diferentes de mirar a la realidad y al acontecer psíquico. Una, la ciencia con sus métodos analíticos bien establecidos, otra, el arte, basado en la introspección y la intuición del artista. El autor cabalga con holgura entre la neurociencia y el arte. Con una formación inicial como neurocientífico bajo la dirección del muy conocido neurocientífico Erik R. Kandel (Premio Nobel de Fisiología y Medicina en el año 2000) se muestra como un amplio conocedor de diversos temas que le permiten profundizar en el conocimiento científico sin las muy comunes simplificaciones y errores de interpretación.
    Proust tuvo vía la introspección diversas intuiciones acerca del funcionamiento de la memoria en el hombre. La ciencia luego de cien años ha demostrado que eran esencialmente correctas. Esta es la base del argumento del libro y que le da título. La intuición e introspección artística son dos formas de conocimiento que pueden alcanzar una comprensión profunda sobre diversos procesos psíquicos superiores, la memoria, el desarrollo del yo, el lenguaje, el conocimiento del cuerpo, etcétera. Y las ideas sobre estos procesos en un número importante de casos anteceden a las de los científicos, quienes luego de complejos análisis han llegado a conclusiones similares.
    Descubrir estas filias cognoscitivas entre arte y ciencia es una importante contribución a nuestro conocimiento del hombre, sus formas de aprender la realidad y, finalmente, lleva también a establecer puentes que favorezcan la comprensión entre los artistas y los científicos, que forman dos grupos sociales influyentes en nuestras vidas y entre quienes existe frecuentemente una honda incomprensión. Ni qué decir entre científicos que estudian los procesos de la naturaleza y aquellos que se dedican a las llamadas ciencias sociales. Ahí la incomprensión y creo que hasta la mala voluntad de unos con otros es profunda y en nuestra sociedad está fuertemente arraigada. Me pregunto, por ejemplo, qué tan fuerte es este nivel de incomprensión y desinterés mutuo entre psiquiatras y neurocientíficos.
    No cabe duda que hay psiquiatras con un gran conocimiento de neurociencia, y neurocientíficos con un saber y comprensión serios de la psiquiatría, pero en general el desconocimiento y la incomprensión de los métodos, los campos y los niveles de explicación entre unos y otros son profundos y llevan a una enorme incomprensión que se manifiesta comúnmente en un desprecio lamentable del saber, cuando no de las personas. Ni hablar de la incomprensión en campos del saber más alejados. Resulta de interés, claro está, imaginar también los casos en que ciencia y arte han desarrollado visiones discordantes y hasta contrapuestas. No serán pocas. Hoy la ciencia, por su desarrollo mismo y por los problemas que encara se enfrenta de tú a tú con algunas de las más hondas creencias de la humanidad.
    Es ineludible el choque entre ciencia y creencias religiosas iniciado hace ya cerca de 500 años con el juicio de Galileo y que actualmente resulta en una confrontación constante donde la ciencia ha cuestionado diversos aspectos de la religión en sus cimientos mismos y en todos sus aspectos y explicaciones, todas ellas de orden sobrenatural y, por tanto, acausales y claramente insuficientes para entender el mundo, dejando a los más creyentes con la sola idea de Dios que se relaciona más con el sentido de la existencia que con la necesidad de comprensión que dio origen a las religiones.
    La traducción, como es frecuente en la editorial Paidós, revela un enorme descuido de ciertos aspectos que hacen el texto de muy difícil comprensión en algunos pasajes. Particularmente cuando el autor habla de neurociencia y se mete en los asuntos de la redes neuronales: resulta para el traductor un enredo que no hay red neuronal que pueda desenredar.
    Quisiera finalmente anotar que se ha atribuido a la ciencia un poder malvado. Se le reconoce su influencia positiva, pero frecuentemente se enfatiza su lado “maligno”. Creo que el mundo moderno y los horrores de la guerra son tan producto de la ciencia y de la técnica como del arte y la cultura. La inefable presencia de la música, la literatura, la buena comida o la pintura fue tan fuerte como la de las ametralladoras en los campos de concentración. Baste al respecto rememorar el sonido espectacular de “La cabalgata de las Valquirias” de Wagner, mientras los helicópteros diezman aldeas vietnamitas en Apocalipsis Now. No digo nada nuevo, ya todo lo ha mostrado el cine que, como dijera García Riera, “es mejor que la vida”.
    Si algo ha inflamado la conducta guerrera y agresiva del hombre no son las armas ni los instrumentos de la guerra, sino el pensamiento, los escritos que han originado los grandes ismos. Se tiene la tendencia a señalar a la ciencia como responsable de las desgracias de la humanidad; un ejemplo que se usa con gran frecuencia es la bomba atómica, pero lo importante no fue la bomba sino la decisión, primero de construirla y luego de lanzarla. Ambas decisiones fueron de orden militar y no científico.

Enrique Soto Eguibar





CAÍN
José Saramago 
Editorial Alfaguara 
México, 2009

En el libro Caín, José Saramago se revela como exégeta irreverente del Antiguo Testamento de la Biblia, de raigambre judía, y en particular del Génesis, que el cristianismo  adoptó, mereciendo por ello la religión cristiana el nombre de religión judeo-cristiana. También es irreverente con algunas reglas gramaticales, como escribir los nombres propios con letra inicial minúscula, caín, por ejemplo. Lo irreverente no quita lo exégeta. Intérprete de un libro sagrado, por más que la iglesia católica ponga el grito en el cielo, esta exégesis –¡no faltaba más!–, pues no es la iglesia la única con derechos al respecto. Desde el inicio del libro Saramago deja ver su posición: “Cuando el señor, también conocido como dios…”, y la sostiene a lo largo de la obra. Sería interesante saber qué opinan sobre el Caín de Saramago quienes profesan el judaísmo. A pesar de las observaciones que a continuación detallaré, este Caín me parece una obra divertida y escrita con maestría. El maestro Humberto “Cacho” Constantini dijo una vez a sus talleristas que la primera obligación de un escritor es no aburrir al lector, que es su cómplice. Tanto la Biblia como el Caín del portugués logran esto desde el primer párrafo. Lamento que le obra de Saramago termine antes del diluvio bíblico.
    La exégesis de Saramago no me deja del todo satisfecho por dos razones. De la primera daré cuenta a continuación y expondré la segunda más adelante. La exégesis gira alrededor de la vida de Caín después de asesinar a Abel, como se hace llamar el mismo y hasta que le confiesa su crimen y admite su verdadero nombre ante Lillith, su tórrida amante del país de Nod. La Biblia dice escuetamente que Caín marchó a ese país y que allí conoció mujer. Mi primera insatisfacción es que pasa sin detenerse en el hecho de que, además de Adán y Eva y de su progenie, había otros, por lo menos en el país de Nod, y quizá en Sodoma, Gomorra y Jericó, que no fueron creados por la gracia de dios a su imagen y semejanza. La tesis creacionista judeo-cristiana tiene no uno, sino varios huecos imposibles de llenar. Por otra parte, el capítulo 6 del Génesis se inicia con el título Los hijos de Dios y los hijos de los hombres. A mí me parece clara la distinción bíblica entre Adán, Eva y sus progenie –el pueblo escogido por Dios– y los otros, es decir, la mayoría de la humanidad.
    Me gustaría saber qué opinan quienes profesan la religión mosaica. Por el grado de avance y refinamiento de las ciudades mencionadas en comparación con un pueblo chivero aún nómada, es de suponer que sus habitantes existían antes de los primitivos hebreos. Si mi propia exégesis es acertada, con la Biblia se establece ya la distinción entre judíos y gentiles, aunque  deja la puerta abierta para que los varones, hijos de Dios, se apareen con las hijas de los hombres, por ejemplo Lillith y la egipcia Agar, concubina de Abraham, pero no al revés. Nada de que los hijos de los hombres se apareen con las hijas de Dios.
    El judaísmo se distingue de otras religiones, entre otras cosas, porque no trata de atraer a otros a su seno, y si alguna se cuela en su comunidad, se hacen de la vista gorda, pero entorpecen hasta donde pueden el matrimonio entre un gentil y una judía.
    Mi segunda insatisfacción con el Caín de Saramago es que termine el libro con la extinción de la humanidad por el diluvio. Los hijos de Noé son asesinados por Caín después de conocer a las esposas de estos y también a la de Noé. Finalmente, Caín es eliminado por aquel señor dios, pero habiendo creado el escritor la interesante posibilidad de que su exégesis culminara con que todos somos, hasta hoy y para siempre, descendientes de Caín.
    Es cierto que se le asigna a Seth el haber concebido hijos e hijas con su mujer (la que no sabemos de donde salió ni qué nombre tuvo), que naturalmente contribuyeron a la multiplicación antediluviana de la especie, apareándose entre hermanos, lo que quizá sea menos pecaminoso que el apareamiento entre padres e hijos, lo cual, sin embargo, es admitido en la realidad bíblica, pues las hijas de Lot, después de que su madre fue convertida en estatua de sal –nomás porque volvió la vista hacia atrás– embriagaron a su padre y con él fornicaron, para dar continuidad a su estirpe. Una especie de razón de estado celestial.
    Asesinar a un hermano y tener relaciones incestuosas son cosas de poca monta. Comparado con esto, las cosas del padre Maciel, fundador de los millonarios de Cristo, resultan chiquilladas. Me queda la duda de cuál es la corrupción humana por la que el señor Dios decidió acabar con ella mediante el diluvio.
    La crónica bíblica me hace pensar que los corruptos fueron los hijos del señor Dios. A este, la sodomía le resultó repulsiva, y por ello acabó con todos los habitantes de Sodoma, a excepción de Lot y sus hijas, aunque no todos los demás eran sodomitas. Corajudo que era el señor Dios de los judíos. Dice la Biblia que el señor creó a Adán a su imagen y semejaza, pero parece claro que el ser de Yavéh coincide muy bien con la naturaleza humana.

Julio Muñoz





VEHÍCULOS AEROESPACIALES
Alejandro Pedroza, Celso Gutiérrez, Elsa Chavira y Francisco J. Mendieta (compiladores) 
Sociedad Mexicana de Ciencia y Tecnología Aeroespacial (SOMECYTA)
México, 2011

Las actividades en Investigación Aeroespacial no forman el aspecto más activo de la ciencia en México. Comparado con otros países, la actividad de investigación en este campo es muy pobre. Sin embargo, en el año 2006 se aprobó la iniciativa de ley en la Cámara de Diputados para la creación de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y finalmente, en 2010, se aprobó la creación de la aem, que permanece hasta hoy como una entidad difusa y, a juzgar por la información disponible en la Internet, esencialmente inactiva.
    Eso no ha impedido que la comunidad académica interesada en la investigación creara la Sociedad Mexicana de Ciencia y Tecnología Aeroespacial, la cual tuvo su primera reunión de trabajo en el mes de agosto de 2011 y que se enfocó en la presentación de trabajos relacionados con el diseño y construcción de vehículos, materiales aeronáuticos y espaciales, estabilización y control, telemetría, nuevas fuentes de energía y combustibles, sistemas de despliegue, diseño de dispositivos de calidad espacial.
    Resultado de esta reunión es el libro Vehículos Aeroespaciales, que reúne el conjunto de trabajos presentados en dicha reunión y que constituye una fuente importante de información en relación con las actividades académicas y capacidades reales que tiene la comunidad científica en México en el campo de la investigación y conocimiento sobre el espacio y el desarrollo de tecnologías y vehículos que permitan navegarlo y estudiarlo.







WOMEN IN MEXICAN FOLK ART: OF PROMISES, BETRAYALS, MONSTERS AND CELEBRITIES
Eli Bartra 
University of Wales Press 
Gran Bretaña, 2011

En Mujeres en el arte popular mexicano se involucra la complejidad de esta forma de expresión popular en México y examina a los artesanos que lo producen. La participación femenina en este proceso es muy poco estudiada, y este libro pretende ir más allá de las falsas nociones de universalidad para analizar los roles de género. El trabajo establece una clara distinción entre el arte popular y las artesanías, además de proporcionar las discusiones sobre el neocolonialismo, la ideología, el androcentrismo y las cuestiones de “autenticidad” en Latinoamérica.
    Se presta especial atención al sincretismo de las artes populares y “alto” arte, la amalgama de estos dos procesos creativos. Mientras el hibridismo es posiblemente una estrategia de supervivencia entre los artesanos, sus elementos estéticos son, no obstante, actuales y elásticos como los de “alto” arte. Eli Bartra se acerca al arte popular como un proceso de creación, distribución y consumo, y toma en consideración sus aspectos iconográficos al enfocarse en cuestiones de género, clase y etnia.
    Este libro presenta ocho ejemplos de arte popular mexicano. Algunos son tradicionales, otros son modernos, pero no tienen una función utilitaria. Incluyen pinturas votivas, bordado, exvotos, muñecos de cartón de Judas y alebrijes, figuras fantásticas de barro de Ocumicho, reproducciones de pinturas de Frida Kahlo en este mismo material, sarapes de Teotitlán del Valle (Oaxaca) y las muñecas neozapatistas. Ofrece además, una sorprendente comparación entre el siurells de Mallorca, España y la artesanía mexicana. Eli Bartra es Profesor de Investigación en Estudios de la Mujer en la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, ciudad de México.







COFACTOR. DESIGUALDAD, GÉNERO, ENVEJECIMIENTO Y DESARROLLO
Revista Semestral del Consejo de Investigación y Evaluación de Política Social 
Volumen 1, número 2, segundo semestre de 2010

La revista Cofactor desea contribuir desde el Estado de México a la discusión nacional sobre los retos sociales del presente y en este número propone cinco artículos de investigación aplicada, estudios de caso y análisis interpretativo sobre distintos aspectos de la cuestión social.
    Entre otros artículos, destacan los siguientes:
    Noé Arón Fuentes y Melina Fuentes analizan la polarización económica regional en México en el periodo 1980-2004 y las implicaciones sociales, políticas y económicas de su comportamiento, a partir de la medición, en series quinquenales, del Producto Interno Bruto por habitante; en sus conclusiones, encuentran un proceso de dualización en los niveles de desarrollo regional a partir de 1995 en el norte y el sur del país. Por su parte, Mario Camberos Castro y Joaquín Bracamontes Nevárez estudian el empobrecimiento de la clase media en México, especialmente en la Frontera Norte, durante las últimas décadas del siglo XX; enfatizan las políticas que podrían explicar la evolución y resultados de este fenómeno y reflexionan sobre lo que podría esperarse en el contexto de la crisis financiera internacional. Los investigadores Eduviges Javier García Herrera y Raúl Delgado Wise someten a escrutinio formas de desarrollo local que se producen en la Región de Pinos, en el estado de Zacatecas, México, caracterizada por el flujo de migrantes hacia los Estados Unidos de Norteamérica, el envío de remesas familiares y el surgimiento de actividades agrícolas sustentadas en la producción de nopal; el estudio analiza el impacto de dichos procesos en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población. La investigadora Gloria Guadarrama Sánchez explora el proceso de institucionalización de la perspectiva de género en las políticas públicas de las entidades federativas en México; argumenta que las formas que adopta este camino, a través del surgimiento de institutos de la mujer, presenta algunas limitaciones. Indaga el papel gubernamental en el abordaje de los problemas de género centrándose en el caso del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social, en el Estado de México.






EL REVÉS DEL TAPIZ
Gertrudis Payàs Puigarnau 
Iberoamericana/Vervuert/Universidad Católica de Temuco 
Madrid, 2010

Como práctica de escritura interlingüística y lugar de intersección y negociación, la traducción es uno de los mecanismos de creación de identidades. Partiendo de un corpus de más de 700 traducciones, y apoyándose en los estudios del nacionalismo, este trabajo nos descubre las variadas formas en que la traducción sustentó representaciones de la nación mexicana ya desde inicios del periodo
novohispano, y pone de manifiesto su papel fundacional en la constitución de la cultura letrada.
    Los resultados del incisivo interrogatorio al que se expone el enorme y variado material traductológico que el lector podrá apreciar en esta obra sorprenden tanto por su rigor y riqueza (desde la palabra fronteriza se reconstruye toda la complejidad de una sociedad que se va gestando a partir del contacto del español con el indígena), como por su radical actualidad (aun cuando el límite temporal del estudio llega hasta el siglo XIX). La riqueza de los resultados remite antes que nada –resultaría extraño que fuera de otro modo– a la dominación cultural como apropiación y/o eliminación de un mundo, que en este caso se ejerce a través de formas ejemplares de escritura al uso.
    Gertrudis Payàs Puigarnau es especialista en historia de la traducción y la interpretación. Está adscrita a la Universidad Católica de Temuco, en Chile. Forma parte de los grupos de investigación "Alfaqueque", de la Universidad de Salamanca, y "Frontera de Lenguas", de la Universidad Católica de Temuco. Es traductora e intérprete profesional.




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