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Elementos No. 81, Vol. 18, Enero - Marzo, 2011, Página 62

Los Premios In-Nobles de 2010


Arnaldo González Arias                 Descargar versión PDF



Los premios Ig-Nobel (juego de palabras del inglés: ignoble = innoble) son una parodia satírica de los premios Nóbel. Fueron instaurados en 1991 por la revista de humor científico Anales de la investigación improbable (air), y se entregan todos los años, en el mes de octubre, en el teatro Sanders de la prestigiosa universidad de Harvard. La ceremonia es co-auspiciada por la Harvard Computer Society, la Harvard-Radcliffe Science Fiction Association y la Harvard-Radcliffe Society of Physics Students.

Incluye las mismas categorías que los premios Nóbel y representan una suave crítica, más bien una sátira gentil, a investigaciones que se consideran con alguna seria inconsistencia. Por ejemplo, se ha otorgado la distinción a los Consejos de Educación de los estados de Kansas y Colorado por sus posturas ante la enseñanza de la Teoría de la Evolución de Darwin, que dejan mucho que desear desde el punto de vista científico. Otro “ganador” –en dos ocasiones– lo fue el francés Jacques Benveniste, por dos publicaciones donde intentaba justificar experimentalmente los criterios homeopáticos de que el agua tiene memoria y de que su efecto curativo podía ser enviado por teléfono desde la farmacia hasta la vivienda del paciente.

Muchos de los galardonados aceptan la crítica deportivamente y asisten a la premiación. Por otra parte, los “premios” son entregados por científicos que han sido galardonados con los verdaderos premios Nóbel.

Los premios también pueden ir dirigidos a publicaciones que, de alguna manera, presentan algún resultado imprevisto o algún toque humorístico, como es que la presencia de humanos tiende a excitar sexualmente a las avestruces, o que la Coca-Cola hace daño a los espermatozoides. Otros se otorgan a tonterías, tal como la afirmación de que los agujeros negros reúnen todas las condiciones para ser considerados la localización del infierno.

 

Los críticos, criticados

 

Tampoco todo es color de rosa para los Ig-Nobel. Los críticos han sido a su vez criticados, ya que algunos consideran que experimentos genuinos pudieran ser ridiculizados muy fácilmente. Por ejemplo, el premio Ig-Nobel de 2006 de Biología fue otorgado a una investigación donde se demostró que el mosquito Anopheles gambiae (transmisor de la malaria) era atraído con igual intensidad por el olor de un tipo específico de queso y por el de los pies humanos.  Sin embargo, como resultado directo de esta investigación, trampas para mosquitos utilizando ese tipo de queso se han empleado en África para combatir la epidemia de malaria.

Otros han objetado, muy razonablemente, que los premios Ig-Nobel representan una crítica jocosa a las investigaciones triviales pero que, sin embargo, la historia muestra que tales investigaciones muchas veces conducen a descubrimientos importantes. 

Sin embargo, un argumento a favor de los Ig-nobel es que, mientras más llamen la atención los resultados de una investigación, por la razón que sea, mayor será la probabilidad de que llegue a conocimiento de alguien que le encuentre una aplicación práctica valedera. Tampoco es menos cierto que, a veces, las afirmaciones que aparecen en las revistas científicas se las traen.

 

Los premios

 

Entre los premios Ig-nobel de este año, otorgados el 30 de septiembre, se encuentran:

Premio de Medicina, otorgado a los holandeses S. Rietveld e I. van Beest, por descubrir que los síntomas del asma se pueden tratar dando una vuelta en una montaña rusa (Behaviour Research and Therapy, vol. 45, 2006). Los autores no dicen qué hacer si usted no vive cerca de una montaña rusa, si el paciente no es amante de tales emociones, o si se encuentra en un estado que haga imposible la tal “terapia”.

Premio de Salud Pública, a tres científicos de la Oficina de Seguridad y Salud Industrial de Maryland, Estados Unidos, por demostrar experimentalmente que los microbios se adhieren a los científicos barbudos (Applied Microbiology, vol. 15, no. 4, july 1967).

Premio de Física, a L. Parkin, S. Williams y P. Priest, de la Universidad de Otago, en Nueva Zelandia, por demostrar que al caminar sobre senderos congelados en invierno, la gente resbala y se cae menos si usa las medias por fuera de los zapatos (New Zealand Medical Journal. vol. 122, no, 1298, july 3, 2009).

Premio de Administración de Empresas, a un grupo de investigadores de la Universidad de Catania, en Italia, por demostrar matemáticamente que la organización será mas eficiente si las promociones de personal se llevan a cabo desorganizadamente, al azar (Physica A, vol. 389, no. 3, february 2010).

Finalmente, el Premio Ig-Nobel por la Paz fue otorgado a R. Stephens, J. Atkins y A. Kingston, de la Universidad de Keele, Reino Unido, por confirmar la creencia popular que jurar y maldecir alivia el dolor (Neuroreport, vol. 20 , no. 12, 2009, pp. 1056-1060, revista, por cierto, incluida en el Science Citation Index). Así que ya sabe: si se da un martillazo en un dedo, o se coge la mano con la puerta, maldiga todo lo que quiera. Sea pintoresco y florido. De seguro se sentirá mejor. Es terapéutico.

 

Y vale la pena mencionar algunos de los otorgados el año pasado:

Medicina veterinaria:  las vacas que tienen nombre dan más leche que las que no lo tienen (Anthrozoos, vol. 22, no. 1, march 2009).

Física: demostración analítica del por qué las gestantes no se vuelcan (hacia delante) (Nature, vol. 450, 1075-1078, december 13, 2007).

Premio Ig-Nobel por la Paz a la determinación experimental acerca de qué es mejor: que a uno le rajen la cabeza con una botella llena de cerveza o con una vacía (Journal of Forensic and Legal Medicine, vol. 16, no. 3, april 2009).

 

Arnaldo González Arias
Departamento de Física Aplicada,
Facultad de Física, Universidad de La Habana.
arnaldo@fisica.uh.cu



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