Ir a inicio de: Elementos

Buscar en Elementos:

Elementos No. 62, Vol. 13, Abril - Junio, 2006, Página 35
El primer presidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística

Virgina Vargas Rangel                 Descargar versión PDF


Las ideas de la Ilustración y el Enciclopedismo llegaron lentamente a México; por su parte, los jesuitas humanistas mexicanos del siglo XVIII, que fueron desterrados del país, infundieron en algunos el deseo de gozar de una enseñanza naturalista e impulsaron de igual modo el interés por el avance del conocimiento en general.
    Una de las más importantes obras realizadas en la ciudad de México por la cofradía de Nuestra Señora de Aránzazu (1767) fue la construcción del Colegio San Ignacio de Loyola, conocido también como el Colegio de las Vizcaínas. Sus fundadores fueron Francisco de Echeveste, Manuel de Aldaco y Ambrosio Meave, quienes se oponían a que el clero tuviera injerencia en el plantel y con el tiempo lograron que se aceptara la enseñanza laica. Asimismo la Academia de San Carlos (que se inauguró en 1785 y funcionó hasta 1791) y el Colegio de Minería (1797) estuvieron desligados de la organización eclesiástica.
    A principios del siglo XIX, ya en la época independiente, las constituciones estatales incluyeron muchas medidas anticlericales. La Constitución de 1824 dejaba la educación básica en manos de los gobiernos estatales y al Congreso General le confería la facultad de promover la Ilustración. Las ideas de la Ilustración europea estaban vivas en el pensamiento de los liberales mexicanos y servían de sustento a una educación controlada por el Estado, para esto el Estado tenía necesariamente que intervenir en la educación. Por la iniciativa de un grupo de letrados, diferentes sociedades, academias e institutos fueron conformados para apoyar la educación y el avance científico. Por ejemplo, el 22 de febrero de 1822 fue fundada en México la Compañía Lancasteriana, escuela que, cuyo nombre lo indica, utilizaba el sistema lancasteriano en el cual los alumnos de mayor edad y adelanto instruyen a los más pequeños y menos avanzados bajo la supervisión de un maestro. La escuela lancasteriana introdujo el empleo de mapas, carteles, areneros y los ejercicios de dictado, y tomó como uno de sus libros de texto la Cartilla Social o breve instrucción sobre los derechos y obligaciones del hombre en la sociedad civil, escrita por José Justo Gómez de la Cortina. Cabe añadir que en 1826 se creó el Instituto de Ciencias, Literatura y Artes, en 1833 fue establecido el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, en 1834 tanto la Academia de la Lengua como la de Historia, entre otras instituciones relevantes surgidas alrededor de esos años.
    Asimismo, en las primeras décadas del siglo xix las publicaciones periódicas especializadas fueron un referente de los deseos innovadores de importantes personalidades del México que estaba iniciando su vida independiente. En 1820 se publica el Semanario político y literario de Méjico (sic) dirigido por José María Luis Mora, quien expresaba lo siguiente:

Ha llegado por fin el tiempo en que el hombre verdaderamente patriótico pueda dedicar sus fatigas a la ilustración del pueblo, sumido por tantos años en la más ruda estolidez…1

JOSE GÓMEZ DE LA CORTINA Y SU INTERVENCIÓN EN EL INSTITUTO NACIONAL DE GEOGRAFÍA Y ESTADÍSTICA

Hay que recordar que la geografía es la ciencia que tiene por objeto el estudio de la superficie terrestre, la distribución espacial y las relaciones recíprocas de los fenómenos físicos, biológicos y sociales que en ésta se manifiestan. A la geografía física está íntimamente ligada la geología, ciencia que trata de la historia de la Tierra. Refiriéndonos a la República Mexicana, el estudio geográfico de nuestro territorio durante la Colonia fue muy pobre, la obra de mayor trascendencia en este periodo fue la de José Antonio Villaseñor y Sánchez titulada Theatro Americano (1746-1748). En el siglo XIX se inicia el interés geográfico mexicano con la obra de Alexander von Humboldt titulada Ensayo político sobre el reino de la Nueva España que resultó ser el tratado de geografía regional más famoso en el mundo de aquella época.
    El Instituto Nacional de Geografía y Estadística, tal como se nombró inicialmente a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, fue creado en el año de 1833 bajo los auspicios de Vicente Gómez Farías como vicepresidente de la República en ejercicio del Poder Ejecutivo y de Bernardo González Angulo como Ministro de Relaciones Interiores y Exteriores. Fue la cuarta asociación científica de este tipo fundada en el mundo, después de las de Alemania, Francia y Gran Bretaña, ­y en 1839 comenzó a publicar su Boletín con artículos y trabajos de su especialidad.
    El oficio de autorización para la constitución del Instituto fue firmado el 18 de abril de 1833 y aparecen como socios de número: el Ministro de Relaciones, Manuel Gómez Pedraza; Presidente, José Gómez de la Cortina; Secretario, Cástulo Navarro; Ignacio Mora,­ Ramón Moral del Colegio de Minería, Joaquín Velásquez de León, Juan Orbegozo, Miguel Bustamante, Ignacio Cuevas, Luciano Castañeda, Carlos García, Manuel Castro, Onofre Arellano, Juan Arago, Mariano Sánchez Mora, Manuel Gómez, Ignacio Iniestra, Sebastián Guzmán, Manuel Reyes, Benigno Bustamante, Ignacio Serrano, José María Durán, Manuel Ortiz de la Torre, José María Castelazo; y entre los socios honorarios figura el señor Federico barón de Humboldt, en París.
    El vicepresidente Gómez Farías y el ministro de Relaciones Interiores y Exteriores dieron a conocer el resultado del nombramiento de los socios de número, entre quienes eligieron por su interés y entusiasmo para la presidencia del Instituto a José Justo Gómez de la­­ Cortina, hombre capaz y conocedor de las ciencias geográfica y geológica, quien a los quince años fue enviado por sus padres a España para continuar sus estudios, los que llevó a cabo en el Colegio de San Antonio Abad en Madrid preparándose en lógica y retórica; más tarde, en la Academia Militar de Alcalá de Henares donde cursó matemáticas, física, dibujo y delineación y obtuvo el grado de oficial de ingenieros, desempeñó, además, la cátedra de Geografía Militar.
    En España con el apoyo del rey Fernando VII, ocupó destacados puestos diplomáticos en varios países de Europa, donde conoció a personalidades de la talla­ del barón de Humboldt, de Bretón de los Herreros, de Mesonero Romanos, del vizconde de Chateaubriand, entre otros. Gómez de la Cortina fue miembro de la Real Sociedad Económica de Valencia, de la Academia de Historia de España, de la Academia Greco-Latina; fue nombrado introductor de Embajadores, gentil-hombre de Cámara y Caballero de la Orden Militar de Montesa. A ruego de su madre regresó a México y teniendo un currículum sorprendente se puso a las órdenes del gobierno mexicano; dando inmediatamente muestras de su interés por apoyar a la educación en nuestro país comenzó a dar clases gratuitas de literatura, historia y geografía en su propia casa ubicada en la ciudad de México, en la calle de Don Juan Manuel número 22.
    Siempre motivado por la adquisición de nuevos conocimientos, intervino en el desarrollo de la joven industria editorial y fungió como editor, director, corrector de estilo, colaborador en distintas revistas y periódicos, así como de divulgador de la ciencia con diversos ensayos para que el mexicano se interesara en conocer primero su país de origen y sus riquezas, y después complementará ese interés con la información de otros países. En México fue impulsor y miembro de organizaciones como el Ateneo Mexicano, la Academia Mexicana de la Lengua, la Academia de Historia y la institución que nos concierne en este artículo.
    Gómez de la Cortina desempeñó altos cargos políticos, tales como gobernador del Distrito Federal, encargado del Ministerio de Hacienda (15 de diciembre de 1838 al 20 de marzo de 1839), encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores (18 al 21 de diciembre de 1838 y del 20 de marzo al 17 de mayo de 1839), y dentro de la milicia obtuvo distintos grados, desde coronel hasta llegar a general de brigada; todo esto le dio la oportunidad de adquirir un pleno conocimiento geográfico de México que pudo publicar en algunas revistas y en el Boletín del Instituto de Geografía y Estadística.
    El maestro estaba también interesado en que la mujer mexicana pudiera tener acceso a publicaciones de interés científico y que se despertara el interés femenino por conocer el entorno geográfico del país. En el Semanario de las señoritas mejicanas, revista editada por Isidro Rafael Gondra en el año de 1841, en el tomo ii el editor y director mismo menciona lo siguiente:

Aunque con el objeto de evitar el fastidio y la monotonía nos hemos propuesto alternar el estudio de las ciencias, sin embargo, hemos creído absolutamente necesario continuar hoy las lecciones de Geografía dadas por el Sr. Cortina en el Ateneo Mexicano, y que comenzamos en el número anterior, porque de este modo será más fácil a nuestras amables suscriptoras adquirir los elementos indispensables de Geometría para el estudio de aquella ciencia, cuyas siguientes lecciones iremos publicando oportunamente.

    Estas lecciones de geometría, que en realidad son una introducción a la geografía, se encuentran publicadas en el Semanario de las señoritas mejicanas con el título Lecciones elementales de Geografía,2 y están organizadas en cuatro lecciones: I. Nociones preliminares, II. De las líneas combinadas, III. De las figuras planas y IV. De las figuras sólidas, o cuerpos.
    El texto está compuesto por preguntas y respuestas, un estilo literario que tiene sus antecedentes en los catecismos, estilo que le gustaba utilizar a Gómez de la Cortina porque era considerado un buen método para la enseñanza.
    También en la bibliografía de Gómez de la Cortina está el opúsculo titulado Terremotos. Carta escrita a­ una señorita, en donde dirigiéndose a una dama expresa:

No ignora usted cuánto y cuán vivamente me interesa todo lo perteneciente al bello sexo, y cuando usted sepa la analogía que hallo yo entre un terremoto y una mujer hermosa, no extrañará que aquel fenómeno, tan temible para usted, me inspire a mí ideas tan suaves y halagüeñas…3

    La galantería del conde está acompañada de una breve explicación del porqué se producen los temblores de tierra, sobre todo en gran parte de nuestro país, el cual es considerado territorio de zonas sísmicas relevantes.

LA SOCIEDAD MEXICANA DE GEOGRAFÍA Y ESTADÍSTICA

El Instituto Nacional de Geografía y Estadística se dividió en cuatro secciones: la primera dedicada a la geografía, la segunda a la estadística, la tercera a observaciones geográficas, astronómicas y metereológicas, y la cuarta a la adquisición de materiales; y por su parte el gobierno se encargó de suministrar aquellos datos que fueran resultado del desempeño de los cargos administrativos, por ejemplo, los indicadores parciales en rubros diferentes de la población.
    Por la serie de pronunciamientos políticos y conflictos internos suscitados en nuestro país, en sus inicios el Instituto de Geografía y Estadística no pudo alcanzar sus objetivos en el tiempo que hubiera deseado; no obstante José Gómez de la Cortina permaneció en la presidencia y fue mantenido en el cargo por su tesón y ­experiencia; el Ministerio de Relaciones siguió apoyando al Instituto; hubo cambios de algunos socios y en la minuta del 26 de octubre de 1838 se menciona la edición del primer número de un boletín. En esa minuta aparecen como miembros principales los generales Juan Nepomuceno Almonte, Lino Alcorta, Juan Agea, Pedro García Conde, Manuel Micheltorena y José María Díaz Noriega; los coroneles J. Gómez de la Cortina, Joaquín Fuero, Manuel Robles y Luis Robles; y los señores Ignacio Durán, José María Echandia y Joaquín Velásquez de León.
    El número 1 del tomo I del Boletín del Instituto Nacional de Geografía y Estadística de la República Mexicana apareció al público en el mes de marzo de 1839; la introducción fue escrita por José Gómez de la Cortina, quien agradeció en un párrafo a José Joaquín Pesado, ministro del Interior, su noble empeño en favorecer y auxiliar los trabajos que se llevaban a cabo. El presidente del Instituto en esta introducción nos dice que:

El establecimiento del Instituto de Geografía y Estadística en la República Megicana [sic] es un suceso más importante de lo que parece, puesto que la historia se verá obligada a presentarlo en sus páginas como una prueba eterna y evidente de que nuestra nación sabía ya en el siglo xix, época de su infancia política, seguir la huella de las naciones más ilustradas de Europa, en el camino de la civilización, de la cultura y de la conveniencia y perfección social.4

    Añade en su presentación escrita que los socios

se ocuparon en adquirir y revisar datos para la formación tanto de la Estadística como del mapa geográfico general de la República.

    José Joaquín Pesado favoreció y auxilió al Instituto brindando la información que existía en la Contaduría General de Propios, así como varios de los miembros de la Sociedad colaboraron entregando investigaciones sobre algunos de los estados de la República Mexicana, mapas inéditos y otros trabajos de valiosa importancia.
    A la introducción le sigue el artículo escrito por Gómez de la Cortina titulado Población,5 en donde hay una nota al pie que dice:

La obra de Estadística más antigua que se conoce es la que publicó en Alemania el año de 1768 el profesor de la universidad de Gotinga M. Achenwal quien, según se creé, inventó la palabra Estadística de la voz alemana stat, que significa estado, imperio o república, etc.; pero no llegó la Estadística a aparecer como ciencia hasta veinte años después que empezaron a cultivarla con grande acierto los ingleses, los cuales deben ser tenidos con justicia por inventores de ella.

    Como buen científico e impulsor de la estadística, el erudito menciona los datos que ofrece el documento sobre población del país, que puede llamarse censo, realizado por orden del virrey conde de Revillagigedo en 1793. Este censo arroja una población de 5,200,000 habitantes, pero no se incluyeron en él las intendencias de Veracruz, Guadalajara y Coahuila.6 Prosigue comentando que desgraciadamente esas cifras con tantos errores son las únicas que pudo proporcionar el virreinato al barón de Humboldt en 1804. El barón hizo algunas correcciones mediante cálculos fundados en raciocinios propios y asigna a la República Mexicana cerca de siete millones de habitantes. En el mismo artículo sobre población aparece una lista de censos desde 1585 y hace mención especial en el texto a las Tablas geográfico-políticas de Nueva España escritas en 1815 por José Salas a instancias del gobierno; en estas tablas se estima la cantidad de 5,764,731 de habitantes en 1803. Se dice que el calendario de 1834 publicado por M. Galván contiene unas noticias estadísticas de México en las que se contabilizan ya 7,734,292 de habitantes. En resumen, el Instituto de Geografía y Estadística, ayudado por el gobierno y muchas autoridades de todos los departamentos, realiza un cálculo como mínimo de la población general en esa época de 7,044,140 habitantes.
    Asimismo en este artículo se ofrece un estimado anual del comportamiento productivo del país y se comenta el aumento del número de industrias; como estadística “moral” Gómez de la Cortina presenta en un esquema sintético el análisis que efectúo durante el año entero en que estuvo a cargo del gobierno del Distrito Federal (1836) del índice de criminalidad en la zona, citando la tasa de ofensores y clasificándolos por sexo y estado civil. Agrega que el suicidio es un delito sumamente raro entre los mexicanos, es igualmente inhabitual el envenenamiento y no hay memoria en una muy larga serie de años de alguna denuncia de un incendiario. Termina este artículo, de fecha del 14 de diciembre de 1838, con datos relativos a la clase militar como:

Batallón primero activo de México que tiene
de fuerza actualmente bajo el pie de paz       424
Saben leer y escribir                                        104
Saben leer solamente                                        18
No saben leer ni escribir                                   112


    Cabe mencionar que Gómez de la Cortina también escribió otros ensayos y artículos científicos referentes a la variedad de lenguas que se hablaban en México, sobre la fonética de la lengua purépecha o tarasca, acerca de la flora y fauna de nuestro país, etc., tanto en el Boletín como en otras publicaciones.
    En el ámbito de los movimientos políticos y de reacomodo en el gobierno mexicano fue creada la Comisión de Estadística Militar, la cual fue presidida por el ministro de la Guerra, el general Juan N. Almonte. El anuncio oficial sobre el establecimiento de esta Comisión apareció en el número 1631 del Diario del ­Gobierno, de fecha 16 de octubre de 1839; esta misma noticia fue publicada en el número dos del tomo II del Boletín de Geografía y Estadística de la República Mexicana, presentado al supremo gobierno por la Comisión de Estadística Militar. Debido a las luchas intestinas en el país, este tomo segundo tuvo que esperar su impresión hasta julio de 1849, cuando volvió a ser instalada la Comisión por orden del general José Mariano Salas el 28 de noviembre de 1846 y quedó a la cabeza nuevamente Juan N. Almonte como ministro de la Guerra.
    En la sesión del 20 de enero de 1849 José Gómez de la Cortina junto con Ramón Pacheco y Santiago Blanco, no conformes con el carácter militar que inicial­mente se le había otorgado al Instituto, propusieron que

por las razones que expondremos de palabra a la Junta se sirva aprobar la proposición siguiente: el título de Comisión de Estadística Militar que lleva esta junta se sustituirá con el de Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

    Los siguientes números del Boletín pudieron aparecer con mayor frecuencia, el número tres salió al público en el mes de agosto de 1849, el número cuatro en septiembre de ese mismo año, el número cinco en octubre; el número ocho con fecha de enero de 1850 llevó ya el nombre de Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y así se denominaron los números sucesivamente hasta abril de 1850. Después se integraron tomos completos, pero siempre y hasta 1859 estuvo presente el trabajo del conde de la Cortina.
    En 1860, dos de los miembros de esta sociedad, José Guadalupe Romero y Juan Nepomuceno de Pereda, formaron parte de la comisión que se encargó de elaborar la Biografía de José Justo Gómez de la Cortina, la cual apareció en las páginas 249 a la 266 del tomo VIII del Boletín.

Este trabajo está relacionado con el proyecto Españoles en México en los siglos XIX y XX, del que es responsable el Dr. Pablo Mora, investigador del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM.

N O T A S

1 Mora JML. Semanario político y literario de Méjico. Imprenta de Mariano Zúñiga y Ontiveros, México (1820) 39.
2 Gómez de la Cortina JJ. Lecciones elementales de Geografía, Semanario de las señoritas mejicanas. México (1841), tomo II:329-336, 353-360.
3 Gómez de la Cortina JJ. “Terremotos. A la señorita Doña…” en Poliantea, Coordinación de Humanidades de la UNAM, México (1995) 43-59.
4 Gómez de la Cortina JJ. Introducción. Boletín del Instituto Nacional de Geografía y Estadística de la República Megicana. México (1839) tomo I (1):3-10.
5 Estos dos artículos, la introducción y el titulado Población, volvieron a publicarse en la revista del Ateneo Mexicano. México (1844) tomo i (1):290-298, 313-319.
6 La República Mexicana en esos años (1838-1839) estaba dividida políticamente en 24 departamentos: Aguascalientes, las dos Californias, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, México, Michoacán, Nuevo León, Nuevo México, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz, Jalisco, Yucatán y Texas. Este último sólo aparecía nominalmente porque fue reconocido como República Texana el 1 de marzo de 1837; la anexión a los EE UU se formalizó el 12 de abril de 1844.


R E F E R E N C I A S

Gómez de la Cortina JJ. Introducción. Boletín del Instituto Nacional de Geografía y Estadística de la República Megicana 1 (1839) 3-10.
—. Población. Boletín del Instituto Nacional de Geografía y Estadística de la República Megicana 1 (1839) 11-29.
—. Lecciones elementales de Geografía. Semanario de las señoritas mexicanas II (1841) 329-336, 353-360.
—. Terremotos. Carta escrita a una señorita, Imprenta de Ignacio Cumplido, México (1840)
—. Terremotos. A la señorita doña… Poliantea (1995) 43-59.
—. Prólogo. Boletín de Geografía Estadística de la República Mexicana. Presentado por la Comisión de Estadística Militar (1849) I-IV.
Mora, JML. Semanario político y literario de Méjico. Imprenta de Mariano Zúñiga y Ontiveros (1820) 39.
Olavaria y Ferrari E. Reseña histórica de la Sociedad de Geografía y Estadística, Tipografía de la Secretaría de Fomento, México (1901).
Romero, JG y Pereda, JN. Biografía del Exmo. Sr. D. José M. Justo Gómez de la Cortina. Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Imprenta de A. Boix, México (1860).


Virginia Vargas Rangel, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. varvi50@hotmail.com



Ir a inicio de: Elementos
Ir al catálogo de portadas