Existe una amplia gama de hongos y hierbas
medicinales, ricos en substancias alucinógenas, que se emplean
con propósitos místicos y medicinales y que pueden
provocar síntomas neurotóxicos.
1, 2
Por sus condiciones climáticas, crecen especialmente en las
áreas tropicales, donde han sido utilizados por culturas
indígenas con propósitos mágicos y medicinales en
la medicina popular.
3-5 En la actualidad, su
consumo está extendido por todo el mundo. El propósito de
este artículo es revisar los síndromes tóxicos por
ingestión de hongos, cactus y plantas con propiedades
alucinógenas.
Diversos hongos psicodélicos de los géneros
Psilocybe,
Panaeolus y
Stropharia contienen alcaloides
alucinógenos como la psilocibina. El
Claviceps purpurea es un hongo rico
en
LSD. La infusión de ayahuasca se obtiene de
las lianas y las raíces de diversas plantas con propiedades
psicoactivas, como
Banisteriopsis
caapi y
Psychotria viridis,
que contienen alcaloides derivados de la triptamina y de la
b-carbolina harmala. El peyote es
un cactus rico en mescalina, que es un potente alucinógeno. La
intoxicación por azúcar de caña enmohecida con
micotoxinas de
Arthrinium sp.
puede provocar una encefalopatía y una distonía
tardía. Entre las plantas medicinales en las que se han descrito
casos de toxicidad neurológica destacan
Hypericum perforatum, kava-kava (
Piper methysticum),
Aconitum sp. y
Callilepis laureola. A
continuación describiremos los síndromes
neurológicos asociados al consumo de hongos alucinógenos.
SÍNDROMES POR
INGESTIÓN DE HONGOS Y PLANTAS ALUCINÓGENOS
Los alucinógenos son substancias que provocan percepciones
inexistentes o que generan una distorsión de la
percepción del entorno (ilusiones), sin producir pérdida
de conciencia, cuando se toman en dosis no tóxicas.
También se conocen con el término de agentes
“psicodélicos” (substancias que abren la mente) y
“enteógenos” (substancias que estimulan el
misticismo). Habitualmente, generan más una alteración de
la percepción en presencia de objetos (ilusión) que
alucinaciones reales.
Diversas especies de hongos y plantas contienen substancias
psicoactivas en forma de alcaloides, capaces de inducir estados
anormales de conciencia, ilusiones y alucinaciones. El continente
americano tiene una gran variedad de hongos enteógenos y plantas
psicoactivas. Se piensa que diversos sistemas de neurotransmisores
pueden jugar un papel importante en la génesis de las
alucinaciones, entre ellos los sistemas dopaminérgico,
serotoninérgico y colinérgico.
HONGOS CON PROPIEDADES
ALUCINÓGENAS
PSILOCYBE
Diversos hongos psicodélicos de los géneros
Psilocybe,
Panaeolus y
Stropharia contienen alcaloides
alucinógenos de la familia de las indolalquilaminas, como la
psilocibina y psilocina. Estos hongos alucinógenos fueron
empleados en México desde la época precolonial con fines
rituales por los mayas, quienes los llamaban
teonanácatl, que significa
“hongo sagrado”. El principio activo es la psilocibina
(0-fosforil-4-hidroxi-N-dimetil-triptamina), que ingerida por el hombre
se transforma mediante hidrólisis del resto fosfórico en
psilocina (4-hidroxi-N-dimetil-triptamina), el principio
fisiológicamente activo. La psilocina es la variante
defosforilada de la psilocibina, y tiene una potencia
alucinógena mayor. Estas dos substancias son derivados naturales
de la 4-hidroxitriptamina.
7
Gordon Wasson identificó esta especie de hongos. En 1957 se
consiguió cultivar en un laboratorio ejemplares de
P. mexicana. Posteriormente, la
psilocibina fue aislada y sintetizada en laboratorio por Albert Hofmann.
6
Esta substancia tiene un efecto mayor de despersonalización que
el
LSD e induce estados de percepción
extrasensorial y éxtasis chamánico. En la actualidad, su
consumo como droga sintética se encuentra muy extendido entre
los adolescentes de toda Europa. Posteriormente, se aislaron otros dos
análogos de la psilocibina, la bacocistina y la normaeocistina.
6,
7
La psilocibina se absorbe fácilmente de los hongos secos,
frescos o sin hervir, y su efecto puede durar de dos a cuatro horas.
Existe una gran variabilidad en las concentraciones de estos alcaloides
alucinógenos, incluso dentro de ejemplares que han crecido en
las mismas condiciones ambientales. Dosis superiores a 5 mg inducen
efectos enteogénicos. Media hora después de su
ingestión, una vez que la psilocibina se desfosforila a
psilocina, pueden desencadenarse ilusiones visuales, disforia/euforia y
una sensación vertiginosa. Una masticación prolongada
puede disminuir este intervalo de tiempo. Otros síntomas
sistémicos incluyen rubefacción cutánea y facial,
taquicardia, aumento de la temperatura corporal e hipertensión
arterial. La duración de los efectos psicodélicos es de
tres a seis horas. En dosis elevadas puede observarse un efecto
pseudoatropínico, lo que produce sequedad en la boca,
retención vesical y un aumento en la intensidad de las
alucinaciones. El tratamiento de su intoxicación es
sintomático: se emplean las benzodiacepinas para tratar la
ansiedad y la fisostigmina para tratar los efectos
anticolinérgicos graves.
8
OTROS HONGOS
Omphalotus,
Clitocybe y
Amanita son diversos géneros
de hongos que contienen el alcaloide muscarina, que se comporta como un
agonista muscarínico del receptor de la acetilcolina en las
terminaciones parasimpáticas. Los síntomas
muscarínicos aparecen de media a dos horas tras su
ingestión e incluyen sialorrea, lagrimeo, náuseas,
vómitos, miosis, diplopía, dolor cólico
intestinal, incontinencia urinaria y fecal y bradicardia. Este cuadro
tóxico puede tratarse con atropina intravenosa en dosis de 2 mg.
Coprinus atramentarius
es un hongo cuyo consumo aislado no provoca neurotoxicidad. En cambio,
su ingesta con bebidas alcohólicas provoca síntomas de
intoxicación por acetaldehído. La coprina,
N-(1-hidroxiciclopropil)-L-glutamina, presente en el hongo, se activa
tras su ingestión a 1-amino-ciclo-propanol, substancia que tiene
un potente efecto inhibitorio sobre la aldehídodeshidrogenasa,
acción semejante al disulfiram. Los síntomas
tóxicos incluyen náuseas, vómitos, diaforesis y
cefalea, que pueden persistir varias horas después de ingerir
alcohol.
9
La
Amanita muscaria o falsa
oronja contiene muscimol y ácido iboténico, dos toxinas
resistentes a la cocción. A pesar de su nombre,
Amanita muscaria tiene poco efecto
muscarínico. Sus efectos alucinógenos se deben a la
acción del muscimol sobre el receptor del
GABA y
a la acción del ácido iboténico sobre los
receptores glutamatérgicos. Se trata de un hongo fácil de
identificar debido a su sombrero rojo con puntos blancos. Su
ingestión accidental o deliberada provoca un cuadro
tóxico visible de media hora a tres horas tras su
ingestión, y se acompaña de vómitos,
vértigo, somnolencia y depresión del sistema nervioso
central (
SNC). En niños se han descrito casos de
crisis convulsivas e incluso coma. No existe un antídoto
específico contra el muscimol. Se recomienda el lavado de
estómago, el empleo de carbón activado y un tratamiento
sintomático, si es necesario, con fármacos sedantes y
anticonvulsionantes.
9
Otros tipos de hongos se caracterizan por los síntomas
tardíos tras su ingestión. Entre ellos se incluyen
Gyromitra esculenta, que provoca un
efecto neurotóxico directo por su neurotoxina, llamada
giromitrina;
Amanita phalloides,
que provoca síntomas nefrotóxicos y hepatotóxicos,
y secundariamente neurológicos; y
Cortinarius orellanus, que produce
un fallo renal pasados varios días tras su ingestión,
debido a la acción de una nefrotoxina llamada orellanina, cuya
estructura catiónica recuerda al paraquat. Existe un intervalo
amplio de tiempo (tres a diecisiete días) entre la
ingestión de
C. orellanus
y la aparición de síntomas renales.
Gyromitra esculenta provoca
síntomas de seis a ocho horas tras su ingestión cruda o
semicocinada. Los síntomas leves a moderados incluyen cefalea,
vértigo, fatiga, dolor abdominal y vómitos. Las
intoxicaciones graves producen una hepatitis aguda y síntomas
neurológicos como delirio, coma y crisis convulsivas. En
ocasiones puede observarse nistagmo, midriasis y diplopía. No
existe un tratamiento específico, por lo que se recomienda un
tratamiento sintomático.
9
HONGOS Y PLANTAS RICOS EN LSD
CLAVICEPS PURPUREA, RIVEA
CORYMBOSA, IPOMOEA VIOLACEA
La dietilamida del ácido lisérgico (
LSD)
es un alcaloide
ergótico producido por el hongo
Claviceps purpurea, que parasita
diversas gramíneas, como el centeno, el trigo y la cebada,
así como el pasto silvestre (
Paspalum
distichum). El hongo se
reproduce durante la primavera; en el verano, debido al ambiente seco,
los micelios forman los cornezuelos, que son aglomerados negros y
duros, capaces de resistir durante el invierno. El cornezuelo del
centeno contiene una gran variedad de alcaloides. Los más
psicoactivos son hidrosolubles, a diferencia de la ergotamina o
ergotoxina. Así, el “bautizo” visionario del hongo
puede lograrse ingiriendo una simple infusión de espigas
contaminadas por el hongo. Se especula que, durante la Edad Media, el
consumo de harina de centeno contaminada con el cornezuelo pudo haber
provocado los bailes de alucinados y las procesiones de endemoniados y
posesos, debido al efecto alucinógeno. En dosis mayores,
provocaba el ergotismo en su forma gangrenosa o convulsiva.
9
El
LSD
puede encontrarse también en las semillas de las plantas
Rivea corymbosa e
Ipomoea violacea (conocida como
ololiuqui en
México), cuyas semillas se consumen con fines rituales en
diversas culturas mesoamericanas. El
LSD es una de las
substancias
alucinógenas naturales más potentes que existen. Se
comporta como un potente agonista dopaminérgico y
serotoninérgico, con afinidad para el receptor 5-HT
2.
Las
mayores concentraciones de
LSD se han encontrado en el cerebro, en el
córtex visual, la formación reticular y el sistema
límbico. Los efectos clínicos del
LSD
pueden ser
psiquiátricos (distorsión de las percepciones e
ilusiones, alucinaciones visuales, delusiones paranoides, flashbacks,
sinestesias –como escuchar los colores o ver los olores–,
ataques de pánico, alteración del humor –que va de
la euforia a la depresión–, y alteración del
juicio), neurológicos (temblor, ataxia, hiperreflexia,
parestesias) y vegetativos, tanto simpaticomiméticos (midriasis,
taquicardia, taquipnea, diaforesis) como parasimpaticomiméticos
(sialorrea, lagrimeo). Se ha descrito la inducción de crisis
epilépticas en usuarios de drogas y en pacientes
epilépticos previos; un estado epiléptico no es
común, aunque también se ha descrito. En ocasiones,
el
LSD
provoca un síndrome de desregulación de las
emociones, con ataques de pánico asociados. En el tratamiento de
estos “malos viajes” se ha empleado el loracepam y el
haloperidol intramuscular. Las ilusiones y alucinaciones visuales
pueden recurrir en forma de flashbacks meses, e incluso años,
tras la toma.
8-10
PLANTAS CON PROPIEDADES
ALUCINÓGENAS Y SEDANTES
OPIO
Los opiáceos son una serie de alcaloides naturales presentes en
el opio, que es el extracto de la amapola o adormidera,
Papaver
somniferum. Algunos de sus alcaloides tienen una gran potencia
analgésica, como la morfina y la codeína.
11,
12 La
intoxicación aguda por opiáceos puede suceder
accidentalmente, sobre todo en niños, o con fines suicidas. Los
síntomas agudos incluyen miosis, bradicardia, bradipnea e
hipotermia, que pueden ir seguidos de depresión y paro
respiratorio. Entre los síntomas de intoxicación leve se
hallan las náuseas, los vómitos y el estreñimiento
intestinal, como sucede tras la ingestión de la adormidera. En
estos casos se recomienda el lavado gástrico.
COCA
La planta de la coca incluye diversas especies del género
Erytroxylum, presente
en Sudamérica. En el altiplano andino
–Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia–, el uso de la
coca en ceremonias mágicorreligiosas y sociales es una
tradición milenaria. La cocaína es un éster del
ácido benzoico, el benzoil-metilecgonina. La pasta es un
extracto crudo de la hoja de coca; contiene un 40-70% de cocaína
(base y sal) junto con otros alcaloides. En esta revisión no nos
referiremos a los síntomas por abuso y dependencia de la
cocaína como droga ilícita. Mascar la hoja de coca es
habitual en las comunidades indígenas del altiplano andino. La
infusión de coca se ha empleado para tratar el soroche o mal de
altura, aun cuando esta infusión puede contener cantidades
mínimas de cocaína. Mascar la hoja produce cambios
fisiológicos semejantes al consumo de coca, pero en menor
intensidad. Debido a su efecto simpaticomimético, produce
taquicardia y aumento de la presión arterial y provoca una
sensación euforizante y de bienestar. En cambio, el uso
crónico de la hoja mascada de coca se ha asociado con
apatía, depresión, trastornos de la conducta y
alteraciones cognitivas.
13
CANNABIS
La
Cannabis sativa es una
planta conocida y empleada desde antiguo en
Asia, África y Europa. Contiene más de 60 diferentes
canabinoides; el tetrahidrocanabinol (
THC) es la
principal substancia
psicoactiva.
14 El
THC se
encuentra en todas las partes de la planta,
pero su concentración es mayor en las flores, las hojas y la
resina. El hachís se extrae de la resina seca y llega a contener
casi un 15% de
THC. La mariguana se prepara del
extracto seco de la
planta y contiene un 10% de
THC.
15
Entre los beneficios
terapéuticos del
THC se incluyen su
carácter sedativo,
astiespástico, antiemético y anticonvulsionante. En dosis
moderadas provoca un efecto alucinógeno, una distorsión
del espacio y del tiempo, sinestesias y euforia. En dosis mayores
provoca cambios en el humor, despersonalización y pérdida
del autocontrol.
16 Su intoxicación
puede provocar alucinaciones,
ataxia, disartria, desorientación, alteración de la
memoria y depresión. Entre los síntomas físicos
destacan la broncodilatación, taquicardia e hipertensión.
El lavado gástrico y el empleo de carbón activado se
recomienda solamente en aquellos sujetos que hayan ingerido cigarrillos
de mariguana.
17
AYAHUASCA
La ayahuasca, hoasca y yaje son preparados que se ingieren como
infusión con propósitos religiosos rituales, medicinales
y sociales en diversas zonas de la Amazonia, Colombia, Venezuela,
Brasil, Perú y Bolivia, que tienen propiedades
alucinógenas. La palabra
ayahuasca
significa “liana
amarga” (
ayac: amargo;
huasca: liana). Esta
infusión se
obtiene de diversas especies de lianas y raíces de plantas con
propiedades psicoactivas, entre ellas la liana
Banisteriopsis caapi
(rica en
b-carbolinas) y
Psychotria viridis; contienen
diversos
alcaloides derivados de la triptamina, entre ellos la
N-dimetil-triptamina (
DMT), el principal componente
alucinógeno,
y diversos alcaloides derivados de la
b-carbolina harmala. Los indios
guahibos del Orinoco mastican los tallos de
B. caapi, en lugar de
beberla. Estos tallos tienen unos tres centímetros de
diámetro. La ayahuasca se emplea también en los rituales
de iniciación de la adolescencia, para dar fortaleza a los
guerreros y para inducir un estado de trance con retorno al origen y al
vientre materno. Se bebe tras prepararla como infusión hervida
en varios litros de agua durante una hora. La corteza, una vez macerada
en agua fría hasta formar una pulpa, también se
consume.
18 La ayahuasca contiene tres
alcaloides derivados de la
harmala: harmina, harmalina y tetrahidroharmina; los dos primeros son
inhibidores reversibles de la monoaminooxidasa A (
IMAO),
mientras que
la tetrahidroarmina inhibe la recaptación de serotonina. Estos
alcaloides están presentes en el tallo, las raíces y las
hojas de la planta. La ayahuasca provoca alucinaciones visuales,
alteración de los colores, síntomas vertiginosos,
ansiedad y diaforesis profusa.
19
En Brasil, dos plantas conocidas como
Caapi
y
Chacrona se usan en forma
de infusión para producir una bebida que se ingiere en el ritual
del Santo Daime. En Perú, los indios quechuas la llamaron
“el vino de la vida”. Las alucinaciones que provocan se
consideran migraciones, en donde los guías espirituales intentan
conducirlos a otras dimensiones espirituales de la vida.
18
Los compuestos principales de la ayahuasca se han identificado, pero el
conocimiento de su farmacología
in vivo es limitado. El uso
combinado de la ayahuasca con ciertos fármacos, especialmente
los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina
(
ISRS), puede provocar un síndrome
serotoninérgico.
20 La
ayahuasca contiene importantes cantidades de
DMT,
estimadas en 80 mg
por 100 ml de infusión.
21 Los efectos
alucinógenos de la
DMT son imágenes
visuales coloridas, brillantes, que se
desplazan con rapidez, y con menor frecuencia alucinaciones auditivas.
Dosis intravenosas de 0,2 mg/kg pueden provocarlas.
22
En otras áreas de la Amazonia se utilizan otros preparados con
propiedades alucinógenas que se extraen de la
Anadenanthera
peregrina y la
Virola
calophylla. Las cortezas de estas plantas son
ricas en alcaloides derivados de la triptamina, como la
N-monometil-triptamina, dimetil-triptamina y 5-hidroxi-N,
N-dimetil-triptamina (bufetonina). Esta última se encuentra en
el tronco de varias especies de
Virola
y se utiliza ampliamente en la
Amazonia. Provoca alucinaciones visuales y –con menos
frecuencia– auditivas cuando se toma esnifada o fumada, y
síntomas vegetativos, como taquicardia, midriasis y aumento de
la presión arterial.
23 El polvo
esnifado o inhalado, como el
rapé de las semillas tostadas del árbol
Anadenanthera
peregrina, se conoce con el nombre de piptadenia y es empleado
por
diversas culturas indígenas y por chamanes de las selvas de la
cuenca del Orinoco en Venezuela, Colombia y Brasil (ríos Branco
y Madera). El jesuita Ramón Pane, que acompañaba a
Cristóbal Colón, relató el empleo de este polvo.
En 1955 se aisló la bufetenina y, posteriormente, otras
dimetil-triptaminas.
6 En el continente
africano se emplea en ritos de
iniciación la planta
Tabernanthe
iboga, que contiene un agente
alucinógeno indólico llamado ibogaína.
OTRAS PALNTAS ALUCINÓGENAS.MIRISTÁCEAS
La nuez moscada es el fruto que se extrae del árbol
Myristica
fragrans, originario de Oriente; se emplea con frecuencia como
especia
en diversas cocinas regionales. El fruto carnoso contiene una semilla
desnuda, la nuez moscada, que contiene ácidos grasos (40%),
aceites esenciales (10%) y miristicina (4%). La miristicina contiene
una feniletilamina (
NMDA, 5-metoxi-3,
4-metilen-dioxi-anfetamina)
semejante a la mescalina, que tiene propiedades
simpaticomiméticas. Las feniletilaminas y las anfetaminas pueden
provocar alucinaciones, pero en dosis elevadas. La ingestión de
media nuez puede inducir varias horas después alucinaciones y
desorientación. La miristicina también actúa como
un
IMAO, con efecto antidepresivo.
21, 24
En América Central y del Sur existen más de 60 especies
del género
Virola, que
también pertenecen a la familia de
las miristáceas. De la superficie de la corteza rallada de la
V.
calophylla y la
V. theidora
se extrae una resina colorada rica en
miristicina y triptamina, llamada
yakee,
que se usa como rapé.
Diversos grupos indígenas llaman a estas plantas
epena o
parica.
Su consumo puede inducir a estados alucinatorios y de trance con
alucinaciones visuales y auditivas, sensación de
despersonalización y, en ocasiones, convulsiones.
21,
24
El vino de Jurema es una infusión extraída de la planta
Mimona hostilis,
conocida con el nombre de Jurema en Brasil, donde se
emplea en rituales de candomblé.
M. hostilis contiene
también una substancia alucinógena, la dimetiltriptamina.
CACTUS ALUCINÓGENOS
PEYOTE
El peyote (
Lophophora williamsii)
es un cactus pequeño, de unos
20 centímetros, globoso y sin espinas. Se utiliza con
propósitos rituales y curativos en diversas áreas
indígenas del norte de México –especialmente por
los indígenas huicholes– y del sur de Estados Unidos
(indios navajos y comanches). Los huicholes emplean el extracto
líquido del peyote para tratar y curar heridas de la piel,
mordeduras de serpientes y escorpiones, intoxicaciones por estramonio y
como antiemético y analgésico, entre otros usos.
6
Uno de
sus alcaloides, la hordenina o peyocactona, tiene un efecto
bacteriostático y antibiótico. Existen relatos en las
Crónicas de Indias
de Cárdenas, de 1591, acerca de las
terroríficas visiones demoníacas que padecían los
indios que consumían el peyote. Fray Bernardino de
Sahagún, en la
Historia
general de las cosas de Nueva
España, ya realizaba los siguientes comentarios sobre el
peyote:
Hay otra yerba
como tunas de la sierra, se llama peiotl, es blanca,
hállase hacia la parte del norte, los que la comen o beben ven
visiones espantosas o irrisibles; dura esta borrachera dos o tres
días y después se quita. Es común manjar de los
Chichimecas, pues los mantiene y da ánimo para pelear y no tener
miedo, ni sed ni hambre, y dicen que los guarda de todo peligro.25
Su consumo fue perseguido por la Inquisición y en 1720 se
prohibió su uso en México.
El tallo del peyote se arranca, se corta en rodajas y se deja secar al
sol antes de su consumo. El peyote seco tiene un sabor amargo al
mezclarlo con la saliva, y contiene casi sesenta alcaloides de la
familia de las feniletilaminas. El principal alcaloide
alucinógeno es la mescalina (3, 4, 5-trimetoxi-feniletilamina),
que se encuentra en concentraciones de 1-6% en el botón de
peyote seco, y en un 0.1-0.6% en el fresco. Otros alcaloides presentes
en el peyote son la anhalamina y la anhalidina. La mescalina provoca
alucinaciones en el ser humano en dosis de 5 mg/kg. Tras su
ingestión, se alcanza una fase sensorial de cuatro a seis horas,
con vivas alucinaciones visuales (visiones coloreadas), pérdida
de la percepción del tiempo y –en menor medida–
alucinaciones olfatorias, auditivas o gustativas. Una vez ingerida
puede provocar una sensación nauseosa o inducir a los
vómitos. Los síntomas simpaticomiméticos aparecen
de media a una hora después, e incluyen midriasis, taquicardia,
diaforesis, temblor e hipertensión. El consumo repetido de
mescalina produce una cierta tolerancia en cuanto a sus efectos. Su
efecto indeseable más frecuente en dosis no tóxicas es el
“mal viaje”, en donde el sujeto puede sufrir ataques de
pánico y crisis de angustia.
8, 26
OTROS CACTUS ALUCINÓGENOS
Existen otros cactus que pueden contener substancias psicoactivas.
Entre ellos destacan el
Coryphantha
acromeris o cactus de
Doñana, en México, y el cactus de san Pedro (
Trichocereus
pachonoi), en la cordillera andina, así como una docena
más de cactus considerados como falsos peyotes. El cactus de
Doñana contiene un alcaloide llamado macromerina, que tiene una
potencia equivalente al 20% de la de la mescalina. Este cactus lo
utilizan diversos chamanes en México; provoca náuseas,
distorsión de las imágenes del entorno y sensación
de irrealidad. El cactus de san Pedro pertenece al género
Trichocereus, contiene
mescalina y está presente en Perú
y Bolivia. Entre los falsos peyotes se incluyen los cactus del
género
Mamillaria, que
contienen substancias enteógenas
de la familia de las tetrahidroisoquinolinas, y
Epithelantha
micromeris, empleado por los indígenas tarahumaras de
México. Los tarahumaras consumen pequeñas cantidades de
peyote y otros cactus durante las largas jornadas de caza, en las que
apenas ingieren agua o alimentos.
6
CONCLUSIONES
El consumo cada vez más extendido de hierbas y hongos con
propiedades alucinógenas o medicinales, tanto en Europa como en
áreas tropicales, y sus potenciales efectos neurotóxicos,
hacen que sea necesario conocer los síndromes
neurológicos derivados de su uso en la práctica
clínica.
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12 Para una
descripción de los opiáceos ver en este mismo
número de Elementos:
Vega R. Opioides: neurobiología,
usos médicos y adicción, 11-23.
13 Jeri FR,
Sánchez C, Del Pozo T, Fernández M. The
syndrome of coca paste. J.
Psychoactive Drugs
14 Para una
revisión sobre cannabinoides ver en este mismo
número de Elementos:
Rodríguez y cols. Cannabinoides:
neurobiología y usos médicos, 3-9.
15 Adams
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Francisco
Javier Carod Artal. Servicio de Neurología.
Hospital
Sarah, Brasilia. javier@bsb.sarah.br, FJCarod@aol.com