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Elementos No. 54, Vol. 11, Julio - Septiembre, 2004, Página 53
Michel Scheidweiler y Henri Galeotti, los padres del, género Ariocarpus (Cactaceae)

Denis Diadre                 Descargar versión PDF


A Céile, my pride and joy...


Ningún especialista o aficionado a las cactáceas puede ignorar la popularidad de la que goza hoy todavía el género Ariocarpus Scheidweiler, y esto a pesar de que con bastante regularidad se establecen nuevos.

Las revistas del mundo entero, principalmente de Estados Unidos, 1 han ilustrado profusamente el hecho. Su rareza en el terreno, el tráfico del cual puede ser aún objeto, las medidas de protección tomadas por la CITES y, más severas aún, las tomadas por México, lo explican y lo ilustran.2 El centro de gravedad en materia de cacteología se ha mantenido en los Estados Unidos, Alemania y la Gran Bretaña, y estos países han dado los más grandes nombres a la historia de esta disciplina.3 Sin embargo, es importante destacar que el género Ariocarpus se estableció en Bruselas, hace más de 150 años.

MICHEL JOSEPH SCHEIDWEILER (1799-1861)

HENRI GUILLAUME GALEOTTI (1814-1848):

UN ESBOZO BIOGRÁFICO

Michel Scheidweiler nació en Colonia el 1 de agosto de 1799. Hechos sus estudios de farmacia se instaló sucesivamente, ejerciendo esta profesión, en numerosas ciudades de su país natal. Fundó una fábrica de productos químicos, que pereclitó, se dice, víctima de su falta de disposición por las cosas de dinero.3 Botanista por afición, había herborizado en Alemania y en Suiza,4 “animado de una secreta admiración por las obras del Creador”,5 que la observación de la naturaleza tenía la reputación de revelar al hombre que tomaba tiempo para ello. Cuando escuchó los ecos de la revolución belga (1830) –que permitió el nacimiento de Bélgica en tanto que país independiente en 1831–, “sintió en su corazón exaltarse las más vivas aspiraciones hacia las ideas liberales”,6 las cuales, más prosaicamente sin duda, le habrían hecho también entrever la esperanza de vivir de su pasión, la botánica, entonces poco disociada de sus aplicaciones en agronomía y farmacia.7 De Lieja, donde se instala este mismo año de 1830, pasó rapido a Bruselas. Es ahí donde ofreció sus primeros cursos de Historia Natural en el Etablissement Géographique de Bruxelles.8 Este hecho, el cual nos es relatado por su biógrafo y colega E. Rodigas, habría sido el germen de la enseñanza agrícola en Bélgica.9 Sea como sea, esto lo habría puesto en contacto con Henri Galeotti el que, se dice, fue alumno de Vandermaelen.10 Un decreto real del 31 de octubre de 1836 le atribuirá las cátedras de botánica, agronomía, economía rural y química aplicada a la agricultura en la Escuela de Medicina Veterinaria y de Agricultura del Estado, recientemente abierta en Cureghem-lez-Bruxelles.11 Un consuelo, después que fuera vencido por P.F. George en la obtención de la catédra de botánica de la Universidad de Bruselas,12 situación desfavorable que se repetiría en noviembre de 1849.13 El 4 de marzo de 1844 obtuvo la nacionalidad belga.14 Cuando el Estado decidió organizar la enseñanza hortícola, pues esta actividad generaba beneficios crecientes, sobre todo en Gante,15 y apoyó la creación de la Escuela de Horticultura de Gendbrugge, dirigida por Louis Van Houtte (1810-1876),16 Scheidweiler se incorporó al cuerpo profesoral rápidamente, desde 1851.17 Su carácter como científico exigente, pero también como hombre de una rara amenidad, se habría desarrollado plenamente. De él se dice que fue una pluma demasiado amistosa para ser totalmente fiable.18 Además de la enseñanza, ganó reputación por dedicar su tiempo a numerosas publicaciones, de botánica stricto sensu, o de agronomía y de horticultura.19 De todas sus actividades subrayemos la dirección del Journal d’Horticulture pratique,20 que él fundó con el editor bruselense Parent en 1843, y donde le sucedieron Galeotti y Nicolas Funck, quien fue un tiempo explorador a sueldo del gobierno belga.21 Por otra parte, como se acostumbraba en ese tiempo, Scheidweiler sumó calidades y títulos: miembro de la Comission Royale de Pomologie, corresponsal de la Société Royale d’Agriculture et de Botanique de Gand (sin duda la más poderosa de Bélgica), miembro de la sociedad literaria de esta misma ciudad, y de sociedades de horticultura de Berlín, Moscú, Utrecht, Wurtemberg, etcétera.22 Sus trabajos relativos a la agricultura le valieron el reconocimiento de los poderes públicos que tuvieron, por otra parte, en repetidas ocasiones que recurrir a su peritaje.23 Gozó de múltiples contactos, particularmente en el extranjero, ya lo hemos subrayado, sus amistades le valieron, en la familia de las Begoniaceae L., el género Scheidweileria Kl.,24 y un Mammillaria schedweileriana Otto, citado por G.D. Rowley,25 reclasificado Neomammillaria scheidweileriana por Britton y Rose, pero que Hunt ni siquiera evoca.26 Murió el 24 de septiembre de 1861, a las 11 de la mañana.

27 Una misa en su memoria se celebró en la catedral Saint Bavon de Gante, el día 27.28 La prensa relató el hecho, confirmando el lugar que Scheidweiler ocupaba en el mundo científico belga,29 lugar que sin duda se debe a sus trabajos de agronomía, o a los de la flora de Bélgica,30 más que a las páginas aparecidas en los Bulletins de l’Académie Royale des Sciences et Belles-Lettres de Bruselas en 1838 y 1839.31 Estas últimas jamás habrían aparecido de no ser por la intervención de Henri Galeotti.

Henri Guillaume Galeotti, por su parte, vino al mundo en París el 10 de septiembre 1814, y siguió a su padre cuando éste vino a instalarse en Bruselas.32 Adquirió la nacionalidad belga por decreto real el 28 de febrero 1843. 33 Edouard Morren, profesor de botánica de la Universidad de Lieja, dice de Galeotti: “le debemos […] la introducción de una infinidad de plantas nuevas, sobre todo de la familia de las cactáceas, que él afeccionaba particularmente”.34 Fue alumno del Establecimiento Vandermaelen,35 habiéndose graduado con el estudio titulado Mémoire sur la constitution géognostique de la province de Brabant, que fue premiado por la Academia en 1835. Galeotti captó la atención de la dirección del Etablissement Géographique de Bruxelles.36 Dejó Hamburgo para dirigirse a México, en septiembre de este mismo año. Fue un periplo de cinco años en tierras desconocidas y salvajes.

Fue comisionado por los hermanos Vandermaelen para efectuar estudios geológicos y, al parecer, herborizar.37 Así, a partir de mayo 1836, escribió desde Jalapa (México) a Adolphe Quetelet, Secretario perpetuo de la Academia: “He reunido ya un gran número de vegetales, de los cuales muchos todavía no han recibido denominación cientifica; ellos van a poblar los invernaderos de los señores Vandermaelen de una infinidad de plantas tan bellas como curiosas”, anunciando, además, que los periódicos de Veracruz y La Habana hablan de “la teoría matemática de las poblaciones” de su corresponsal.38 Su itinerario es más o menos conocido gracias a Lasègue,39 y fue descrito en un excelente artículo de R. Mac Vaugh. Este último trató de establecer con certeza las fechas y los lugares de herborarización del viajero, pues los números de herbario de Galeotti, dados después de su regreso de México, y una clasificación por familia, no son números de colecta, y hacen el trabajo de los taxonomistas en la búsqueda de datos precisos sobre las estaciones y los momentos de herborizaciones, difícil.40 Sea como sea, este periplo fecunda el espíritu del joven, y hace nacer la idea de crear su propia casa de horticultura y de importación de plantas. ¿Cuándo exactamente? No lo sabemos, pero poseemos una información que deberá ser tomada en cuenta al evocar la melancolía posterior al fracaso comercial por venir.41

En septiembre de1840, cuando el doctor Meisser (1793- 1897)42 lo había propuesto en el Consejo de Administración de la Universidad de Bruselas, para la atribución de cursos de mineralogía y de geología, Galeotti, “muy halagado”, pero desprovisto de tacto, rechazó la proposición, para volver a México, viaje del cual no hace mención en ninguna parte. Estaba decidido a tomar en cuenta esta propuesta a su regreso, programado para septiembre 1841.43 Solo se puede suponer que iba a organizar su red de colectores al otro lado del Atlántico, instrumento indispensable a todo importador de plantas.44 Error grave, pues las catédras se le escaparon, naturalmente, y fracasó en los negocios. Solo una carta dirigida por él a Adolphe Quetelet nos informa sobre la causa –la que él quiere reconocer, en todo caso– de su bancarrota:

Como consecuencia de las revoluciones que asaltan a Europa, el comercio hortícola al cual yo me dedicaba, se encuentra destruido y cuando yo creía que los numerosos sacrificios que había hecho para fundar un establecimiento útil a la ciencia, iban a transformarse en beneficios y compensarme de varios años de trabajo, un instante ha sido suficiente para destruir mis esperanzas y arruinar mi futuro. Para evitar una ruina completa (sic), me decidí a dirigir una petición de subsidio al ministro del Interior haciéndole saber que mi caída arrojaría una cierta deshonra sobre un corresponsal de la Academia Real de Bélgica, y que el efecto recaería sobre el honorable y erudito cuerpo que había querido asociarme a sus trabajos.45

El argumento, triste, revela a un hombre en situación desesperada, dispuesto a tomar la reputación de una institución venerable como rehén. Quetelet, que había apoyado activamente la nominación de Galeotti como miembro corresponsal de la Academia en 1841,46 escribirá al ministro para apoyar la petición de 7.000 u 8.000 francos,47 pero fue en vano. Este último respondió al Secretario perpetuo el 22 de septiembre de 1850, que transmitiera lacónicamente el rechazo a Galeotti.48 El glorioso explorador, sin fortuna de ahora en adelante, tuvo que liquidar una parte de sus bienes y colecciones, como lo deja suponer una mención de los archivos del Jardín Botánico de Bruselas, confirmada por la prensa:

Venta pública de una grande y rica colección de plantas de invernaderos calientes, temperados y de tierra llena […] de una magnífica colección de plantas, compuesta de Cactus, tales que Mammillaria, Cereus, Echinocactus, Opuntia, Pfefferia (sic), Astrophiton (sic) y otras plantas grasas.

anunciaba el Indépendence Belge del 30 de mayo 1849.49

Hemos encontrado dos catálogos de esta empresa, situada en la calle de la Limite, a dos pasos del jardín botáni- co, precisamente. El primero data de 1846, y hace referencia al carácter importado de las plantas –un orgullo en la época, que testifica que Galeotti debió dotarse de una red de colectores – y al hecho de que las plantas habrían sido colectadas por sus propias manos. Más aún, vendía herbarios, también, de sus expediciones. Nos interesa aquí particularmente la presencia en el catálogo de Anhalonium Kotschoubeyii,50 “especie muy rara y singular de la cual no existen más de dos o tres individuos en Europa”, en venta al precio exorbitante de 500 Francos.51 Este hecho, que hace eco de otra estimación sobre el precio alcanzado por esta planta, en otro lugar y en la misma época,52 subraya sin equivocación que la horticultura fue entonces un placer de gente acaudalada… Pero lo mismo que un signo exterior de riqueza, lo fue también de riqueza espiritual y moral, pues como lo hemos dicho, contemplar la naturaleza era contemplar la perfección de la creación, y por consiguiente del Creador.

Aun cuando un catálogo de la casa Galeotti aparecía todavía a fines de 1852,53 a Galeotti lo encontramos en marzo de 1853 en el cargo de director del Jardín Botánico de Bruselas, administrado por la Sociedad Real de Horticultura de Bélgica, una sociedad anónima por acciones fundada en 1826.54 Un corresponsal de la Academia Real en el Jardín, he ahí lo que era inesperado.56 En verdad, la Sociedad no proponía más que el puesto de jardinero-jefe y el salario correspondiente, pero Galeotti aceptó el título de director, aunque con remuneraciones y función de un rango inferior.55 En esta situación, no tuvo más que preocuparse de cuestiones cientificas, dejando los problemas de gestión al Consejo de Administración.56 Se dijo que “el Establecimiento tenía en esta época por director al sabio Galeotti, que ha contribuido poderosamente a la prosperidad del Jardín; es también la más floreciente que ha tenido durante la existencia de la Sociedad”.57 Esta aserción no carece totalmente de sentido, pero si, en efecto, el Jardín parece ir mejor en ese tiempo, no se tiene ninguna fuente que permita atribuir esta mejora a Galeotti. No obstante, es a este nuevo director que el Jardín debe el nacimiento de su primera revista, la que tuvo solo once entregas mensuales, y desapareció con su redactor, en 1858.58 J.E. Bommer, que hizo carrera en el Jardín de Bruselas, recordaba, jactándose, su apoyo a Galeotti para ocupar el cargo que hemos mencionado.

La expedición a México, durante la cual Galeotti herborizó en compañía de Jean Linden, Auguste Ghiesbreght, Nicolas Funck, y Erhenberg,59 y en la cual efectuó la hazaña de escalar el pico de Orizaba (1838), lo que le valió el título de Miembro Correspondiente de la Academia; introdujo un número importante de Cactaceae en el viejo continente. Entre ellas se cuenta un ejemplar de lo que Michel Scheidweiler describió bajo el nombre de Ariocarpus retusus, estableciendo así el género.60 Sabemos que el herbario de Galeotti fue fragmentado,61 y ha sido imposible encontrar la especie en el Jardín Botánico del Estado en Meise (Bruselas). Si existió, pudo encontrarse en este herbario que la Sociedad Real de Horticultura compró poco después del fallecimiento de su director, como lo atestigua el informe del Consejo de Administración ante la Asamblea General de Accionistas en febrero de 1859. 62 Señalemos además que el herbario del explorador habría contenido entre 7 y 8 mil especies consideradas como tales en esta época, que fueron objeto de trabajo de botanistas de renombre.63

LAS CACTÁCEAS DE GALEOTTI Y SCHEIDWEILER

Es al Etablissement Géographique de Bruxelles, creado en 1830 por Philippe Vandermaelen,64 que Galeotti debe el haber recorrido México durante cinco años. Éste no fue, sin embargo, el único en haber sacado provecho de los descubrimientos del intrépido explorador: entre ellos se encuentra el barón Hippolyte Boissel de Monville65 y B. Delessert.66 El mismo autor le atribuye el renovado interés del cual gozaban las cactáceas en Europa, después de un siglo en el olvido.67 Esta opinión confirma la de Charles Lemaire, que anotaba que el número de cactáceas cultivadas en el continente había aumentado fuertemente durante el año 1837.68 Como sea, el trabajo de Scheidweiler aquí mencionado abarca un total de cuarenta especies y variedades, y apare- ció en dos entregas en los Bulletins de l’Académie Royale des Sciences et des Belles-Lettres de Bruxelles, en 1838 y 1839. Es en la primera donde apareció la descripción de Ariocarpus retusus, acompañado de un grabado de una rara fineza, que como se sabe, vale todas las descripciones latinas.

69 De esas páginas se comentó en 1862:

[...] entre las comunicaciones que dirigió a la Academia de Ciencias y de Bellas Artes de Bélgica, encontramos un gran número de plantas nuevas, particularmente cactáceas introducidas desde México por H. Galeotti. A pesar de las reformas efectuadas a ese grupo, la mayor parte de las denominaciones hechas por él, fueron religiosamente conservadas por los botanistas. […] Estos primeros trabajos lo hicieron conocido en el mundo de los eruditos, en el seno del cual un lugar le fue asignado de ahora en adelante.70

Ciento cuarenta años más tarde, la aserción ha perdido su pertinencia. Los grandes cambios en clasificación no cesaron de agitar esta familia (el “splitting” seguido, en compensación, del “lumping”, dieron lugar a una visión contemporánea intentando la síntesis de las dos tendencias sobre bases científicas más modernas y sólidas71) no dejando lugar a los nombres de Scheidweiler y Galeotti. Hubo una Mammillaria Galeottii Scheidweiler, convertida en Neomammillaria galeottii (Scheidweiler) Br.& R.,72 pero se le refiere hoy como Mammillaria polythele subsp. obconella (Scheidweiler) Hunt.73 La especie Mammillaria scheidweileriana Otto, establecido en 1841, no era conocido de los famosos Britton y Rose sino en descripciones. Hasta hoy, no parece que se sepa más a qué planta se refiere.74 Sin dar la lista de plantas aparecidas en los Bulletins de l’Académie en 1838 y 1839, queremos recordar algunas palabras de Scheidweiler relativas a un Mammillaria Daedalea Scheidweiler, que no es otra que una cristación:75

[...] esta especie es una de las más notables por su forma y rareza. Fue introducida en Bélgica en 1837, donde es cultivada en los invernaderos del Señor François Vandermaelen, con muchas otras igualmente desconocidas. Ese cactus presenta la imagen de un intestino reposando sobre una base reptante de una pulgada y media a dos pulgadas de ancho. La analogía con un intestino llama más aún la atención pues la línea media del tallo presenta una huella de inserción semejante al mesenterio. Se podría decir también que el tallo a todo lo largo muestra una ranura o surco que le da la forma de una cresta. […] Esta especie fue encontrada en México en los alrededores de Jalapa”.76

Finalmente, si bien sin duda parece legítimo seguir a R. Georlette en esta afirmación: “La participación de Bélgica en la búsqueda y la introducción de las cactáceas es mínima”, parece también igualmente pertinente adherirse a estas palabras del mismo autor: “Es sin embargo resultado del viaje que Galeotti hizo a México por cuenta de la Casa Vandermaelen, que las cactáceas ornamentales afluyeron a Bruselas, París, y Londres”.77 Lejos, detrás de lo grande que fueron –y son todavía– Ch. Lemaire, N. Britton y J. Rose, C. Backeberg, Fr. Ritter, Ed. Anderson y N. Taylor, por no citar más que a los importantes, tras la intrepidez de Galeotti y el trabajo de Scheidweiler, queda Ariocarpus. Sin duda, sobreviviendo a todas las modas y novedades, el género de Cactaceae más codiciado en el mundo.

N O T A S

1 El único número de Haseltonia publicado en 1997 es bastante elocuente: Anderson, E & Fitz Maurice, W.A., Ariocarpus revisited, in Haseltonia, Yearbook of the Cactus and Succulent Society of America, 5, 1997, pp. 1-20. Se podría agregar: Cactus Aventures International, núm. 54, abril 2002, dedicado a la memoria de E. Anderson, el más grande especialista del género.

2 Sobre la cuestión del estatuto de estas plantas, y de la protección de que ellas fueron objeto: E.F. Anderson; S. Arias Monte; N.P. Taylor, Threatened Cacti of Mexico, Succulent Plan Research, vol. 2, Royal Botanic Gardens, Kew,1994.

3 Citemos sin orden los nombres de N. Britton y J. Rose, L. Benson, Ed.

Anderson, recientemente fallecido dejando su opus magnum a la posteridad, R. Wallace, J. Mausetch, K. Schumann, C. Backeberg, L. Pfeiffer, o todavía Th. Bridges, G.D. Anderson, N. Tailor, trabajos que no cesan de precisar nuestros conocimientos desde hace más de veinte años. Biographie Nationale, Académie Royale des Sciences, des Lettres et des Beaux-Arts de Belgique, t. XXI, Bruselas, 1911-1913, col. 361, noticia para Ch.Van Bambeke.

Texto obsoleto que merece un trabajo más amplio en fondos de archivos.

4 Idem.

5 Rodigas, E., Notice sur la vie et les travaux de M.J. Scheidweiler, Gante, 1862, p. 6.

6 Idem. En el mismo texto, Rodigas evoca su “libre examen” (p. 7), y le atribuye, al final de su vida, una forma de panteísmo (p. 30).

7 Rodigas, E., op. cit. p. 9. En una época en que el miedo a la hambruna era omnipresente, la separación parcial de estas disciplinas no era evidente.

8 Scheidweiler exponía dos veces por semana. Para darse cuenta de todo el peso de la reputación de esta institución privada en esta época, se puede ver: Lettre sur l’Etablissement Géographique de Bruxelles, fundado en 1830 por Ph. Vandermaelen, Bruselas, 1836. P.A. Drapiez, fundador del Jardín Botánico de Bruselas. Véase: Fincoeur, M.B. & Silvestre, M., Au faubourg de Flandre à Molenbeek, l’ Etablissement Géographique de Bruxelles (1830-1880), in Archives et Bibliothèques de Belgique, t. LXX, núm. 1-4, pp. 191-226.

9 Rodigas, E., op.cit., p. 9.

10 Lettre sur l’ Etablissement Géographique de Bruxelles, op.cit., Bruselas, 1836, pp.17-18.

11 Rodigas, E., op.cit., p. 9.

12 Este episodio puede seguirse en los atestados del C.A. de la Universidad de Bruselas. La partida de J. Kickx (1803-1864) de la Universidad de Gante dejaba puestos desiertos. El 13 de marzo de 1836, el jurado del concurso hizo acceder a P.F. George a la catédra de botánica, no sin hacer el elogio del “noble talento” de Scheidweiler. Este asunto, agravado por una desavenencia con J. Kickx (1803-1864), a punto de salir para la Universidad de Gante, se desarrolló de fines 1834 hasta 1836. Véase: Archives de l’Université Libre de Bruxelles, atestados de las sesiones del C.A., t.

1, 1834-1840, núm. 13-74-75-79-88-102-104. Sobre Jean Kickx, uno de los botanistas dominantes de Bélgica en esta época, se puede ver: Biographie Nationale, t.X, Bruselas, 1888-1889, col. 745-747, reseña de Fr.Crépin.

13 Esta vez, Scheidweiler proponía al C.A. de la universidad el remplazo de P.F. George, enfermo. Es, finalmente, un profesor ya nombrado, Hannon, quien toma los cargos de George, gratis pro Deo, en un primer tiempo.

Véase: Archives de l’Université Libre de Bruxelles, Atestados de las sesiones del C.A., t. 3, 1848-1880, sesiones del 3 y 5 de noviembre 1849.

14 Biographie Nationale, op.cit., t. XXI, Bruselas, 1911-1913, col. 635.

15 Sobre la importancia de esta actividad en Gante, ver: De Herdt, R., Les Floralies gantoises et la floriculture en Belgique, Namur, 1994.

16 Explorador y naturalista en Brasil (1834-1836), efímero director del Jardín Botánico de Bruselas (1836-1838), se convirtió en uno de los más grandes horticultores de su tiempo, “Le Prince des horticulteurs” como lo habría calificado una revista francesa. Buyssens, A., Notice biographique sur Louis Van Houtte, Gante, 1913. Se podrá ver también: Biographie Nationale, t. XXVI, Bruselas, 1936-1938, col. 432-433, reseña por Ch. Pynaert. Sobre la Escuela de Horticultura de Gendbrugge, y sobre la importancia y el renombre de esta actividad en Bélgica, se verá: Baltet, Ch., L’horticulture en Belgique et son enseignement, ses institutions, son organisation officielle, París,1865.

17 Él dejó entonces la escuela veterinaria de Cureghem, donde enseñó durante once años, abogando por una yuxtaposición de la teoría y de la práctica en materia hortícola. Cabe notar que Rodigas (p. 9) y la Biographie Nationale ( op.cit., Bruselas, t. XXI, 1911-1913, col. 633), divergen sobre la fecha de su entrada en la Escuela de Horticultura. L’Almanach Royal Officiel, Bruselas, abril 1850, p. 440, muestra que Planchon ocupa la cátedra de botánica. La edición de 1851 revela, esta vez, que el puesto pasó a Scheidweiler (p. 442).

18 Rodigas, E., op. cit., p. 10 19 Rodigas, E., op. cit., p. 20.

20 Le Journal d’Horticulture pratique, ou Guide des Amateurs et de Jardiniers, publicado desde 1843 hasta 1857 bajo ese título. Los cinco primeros años son los de Scheidweiler, los volúmenes 6 hasta el 9 fueron de la pluma de Ysabeau, y Galeotti retomó el periódico por los volúmenes 10 hasta el 14. Cambió de nombre en 1857, Galeotti muere en 1858, y es Nicolas Funck quien proseguirá hasta 1861 lo que se llamaba desde ahora Journal d’Horticulture pratique de la Belgique. Revue de l’Horticulture belge et étrangère.

21 Nicolas Funck nació en Luxemburgo en 1816, donde murió en 1896. Acompañó a Jean Linden en sus dos primeros viajes, en calidad de dibujante, y fue colector en los establecimientos de horticultura de J. Linden (Bruselas), y director del Jardín Zoológico de Bruselas. De 1870 a 1879, fue director del Jardín Zoológico de Colonia, antes de volver a vivir en Luxemburgo. Fue yerno de Jean Linden. Véase : Symbolae Antillanae seu Fundamenta Florae Indiae Occidentalis, vol. III, Lipsiae-Parisiis- Londini, 1902-1903, pp. 49-50; y L’Illustration Horticole, Journal spécial des serres et des jardins, t. 43, Gante, 1896, p. 236.

22 Véase su corta, aunque laudativa reseña en La Belgique Horticole, Journal des Jardins, de serres et des vergers, Lieja, 1862, p. 19-20. Redactada por E. Morren.

23 Particularmente durante la crisis de la papa que afectó a Flandes con una intensidad excepcional a partir de 1845. Véase la Biographie Nationale, op. cit., t. XXI, Bruselas, 1911-1913, col. 635.

24 Establecido por Klotsch, sinónimo de Begonia L. Véase Baillon, M.H., Dictionnaire de Botanique, t. IV, Paris, 1982, p. 30.

25 Rowley, G.D., A History of Succulent Plants, Strawberry Press, Mill Valley, California, 1977, p. 381.

26 Britton, N.L. & Rose, J.N., The Cactaceae, t. IV, New York, 1963, pp. 148- 149, y Hunt, D., C.I.T.E.S., Cactaceae checklist, second edition, Royal Botanic Gardens Kew & I.O.S., 1999.

27 La Belgique Horticole, op. cit, 1862, p. 19.

28 Journal de Gand, 26 de septiembre 1861.

29 Los discursos publicados en el Journal de Gand del 28 de septiembre de 1861, lo consideran “uno de los cientificos más estimados de nuestra época” (propósitos de van den Hecke de Lembeke, presidente de la Comisión de Vigilancia de la Escuela de Horticultura donde el difunto enseñaba).

Se leen también los de E. Rodigas, colega de la Escuela de Horticultura, y del profesor J. Kickx, de la Universidad de Gante.

30 Obra sobre la cual él habría tenido una enorme influencia, según la Biographie national, op.cit., t. XXI, Bruselas, 1911-1913, col. 634.

31 Descripción diagnóstica nonnullarum Cactacearum quae a domino Galeotti in provinciis Potosi y Guanaxato regni Mexicani inveniuntur, in: Bulletins de l’Académie Royale des Sciences et Belles-Lettres de Bruxelles, t.V, Bruselas, 1838, pp. 491-497, y: Descripcion diagnostica nonnullarum Cactacearum quae a Domino Galeotti a finibus Potosi, Guanaxato et aliis regni Mexicani inveniuntur , in: Bulletins de l’Académie Royale des Sciences et Belles-Lettres de Bruxelles, t. VI, 1era. parte, Bruselas, 1839, pp. 88-94.

32 Biographie Nationale, t. VII, Bruselas, 1880, col. 434, reseña de Fr. Crépin.

33 Georlette, R., Les chasseurs de plantes. Quelques collecteurs belges, in Annales de Gembloux, 4è trimestre, 1951, Gembloux, 1951, p. 200. Habría nacido más precisamente en Versalles, según Edouard Morren, Notice nécrologique sur H.-G. Galeotti, Gante, 1838, p. 3. Se puede ver también Quetelet, A ., Notice sur Henri-Guillaume Galeotti, Correspondant de l’Académie, Bruselas, 1859, p. 11. Subrayemos que ninguna reseña menciona documentos privados.

34 Morren, E., op.cit., p. 3.

35 Lettre sur l’Etablissement Géographique de Bruxelles fondé en 1830 par M. Ph. Vandermaelen, Bruselas, 1836, p. 17-18 (en nota).

36 Esta Memoria recibió la medalla de oro de la Clase de Ciencias en el concurso de 1835. Henri Galeotti estaba ya en México cuando su padre tomó posesión de la medalla el 16 de diciembre 1835. La medalla portaba la mención: H.G. Galeotti Ob Dissertationem de Natura Prov. Brabantiae Geologica, MDCCCXXXV. Galeotti tenía entonces solo 21 años. Véase: Index des Lauréats de l’ Académie Royale des Sciences et des Beaux-Arts de Belgique, Bruselas, 1968, p. 65; Bulletins de l’ Académie Royale des Sciences et Belles- Lettres de Bruxelles, Bruselas, t. II, 1835, p. 492 et Morren, E., op.cit., p. 3.

37 Mac Vaugh, R., Galeotti’s botanical work in Mexico: the numbering of his collections and a brief itinerary, in Contr. Un. Mich. Herb., 11 (5), 1978, p. 293.

38 Archives de l’ Académie Royale, núm. 4247, correos de Quetelet, 18/5/ 1836. L.A. Quetelet (1796-1874), fue matemático y astrónomo. Sus primeros trabajos sobre estadística de poblaciones datan de 1825, y vio en esta disciplina matemática una de las llaves de la comprensión de las sociedades humanas. Director del Observatorio de Bruselas y Secretario perpetuo de la Academia de Bruselas a partir de 1834. Fue uno de los más grandes sabios de su tiempo. Véase: Biographie Nationale, t. XVIII, Bruselas, 1905, col. 477-497, reseña de E. Waxweiler. de Musée botanique Benjamin Delessert.

París, 1845, p.209-211. Biographie Nationale, t. XVIII, 39 Lasègue, A., Bruselas, 1905, col. 477-497, reseña de E. Waxweiler.

40 Mac Vaugh, R., op.cit., p.291-293.

41 Biographie Nationale, op. cit., t. VII, Bruselas, 1880-1883, col.435.

42 Doctor en medicina, ocupó diversas cátedras de ciencias naturales en la Universidad de Bruselas desde 1834. Fue nombrado emérito en 1857.

También había sido agregado en l’Etablissement Géographique de Bruxelles (Vandermaelen), de ahí, al parecer, su amistad con Galeotti. Véase: Biographie Nationale, t. XIV, Bruselas, 1897, col. 308-311, notice par P.J.

Van Beneden.

43 Archives de l’Université Libre de Bruxelles. Atestados del C.A., t.1, 1834- 1840, atestado del 18/9/1840, núm. 246.

44 Robert Mac Vaugh relata que Jurgensen habría colectado para Galeotti después de su regreso a Europa. Véase: Mac Vaugh, R., op.cit., p.296.

45 Archives de la Académie Royale, núm. 8010, expediente de Henri Galeotti, carta dirigida a A. Quetelet del 12/9/1850.

46 Es una carta de Galeotti a Quetelet que lo revela, Archives de la Académie Royale, núm. 8010, expediente de Henri Galeotti, 10/5/1841.

47 A título de comparación, un obrero ganaba 1.54 francos diarios, en promedio, en 1850. Cifra citada por Baetens, R., Le Chant du Paradis, Le Zoo d’ Anvers a 150 años, Tielt, 1993, p.61-62.

48 Archives de la Académie Royale, núm. 8010, expediente de Henri Galeotti, dos cartas de septiembre 1850.

49 Archives de la Société Royale d’Horticulture de Belgique (ASRH), núm. 87, autorización dada por el CA el 5/6/1849 al jardinero-jefe, sin duda, para efectuar compras para el Jardín Botánico de Bruselas durante “la” venta al establecimiento Galeotti. Fue anunciada en el Indépendence Belge el 31 de mayo 1849.

50 Y qué decir del Leuchtenbergia principis: 700 francos en el mismo catálogo. Algunas consideraciones se imponen: primero, contra el uso actual, los nombres específicos tomaban entonces una mayúscula cuando derivaban de nombres propios. También es necesario señalar que Anhalonium Kotschoubeyanum (Lemaire ex Karl Schumann) K. Schumann está hoy incluido en el Ariocarpus tal como lo define E. Anderson, especialista incontestado de este género. Esta planta fue bautizada en 1839 por Ch.

Lemaire, ignorando el establecimiento del género Ariocarpus por Scheidweiler dos años antes. Poco deseoso de reconocer la anterioridad del trabajo de este último, Lemaire lo esquivó apoyándose en una crítica hoy considerada como infundada. Su gran reputación permitió a Anhalonium imponerse, como el catálogo de Galeotti parece confirmarlo.


51 A título de comparación, ya lo hemos señalado, un obrero en una fábrica ganaba en promedio no más de 1.54 francos por día, a mitad del siglo.

Cifra citada por Baetens, R., op. cit., Tielt, 1993, pp. 61-62.

52 En efecto, W. Haage cuenta que se compra un ejemplar en París, hacia 1840, por 200 dólares, lo que ponía a la planta por arriba del precio del oro, a igual peso. Esta anécdota, no desprovista de fundamentos, se repite en Pizzetti, M . Guía de Cactus, Barcelona, 1987, planta núm. 6. Véase también: Haage, W., Cacti and Succulents - A pratical handbook, Londres, 1965, p.245.

53 Hemos encontrado el suplemento en el catálogo de mayo de 1852, precisando que un catálogo aparte por los Cactaceae podía ser pedido en el establecimiento (p. 2). Véase: Journal d’Horticulture pratique de la Belgique ou Guide des amateurs et jardiniers, t. 10, Bruselas, 1852-1853, cuatro últimas páginas.

54 Sobre el nacimiento de esta sociedad anónima, ver: Witte, E., Le Jardin botanique de la Société Royale d’Horticulture des Pays-Bas (1826-1870), Crédit Communal de Belgique, Bruxelles, 1970, p, 7-19; et: Diagre, D., La naissance du Jardin botanique de la Société Royale d’Horticulture des Pays-Bas: attendue et placée sous les meilleurs auspices, in: Scientiarum Historia, 28 (2002), 1, Bruselas, Palais des Académies, p.63-94; Diagre, D., Histoire du jardin botanique de Bruxelles (1830-1837): des premiers soucis au désespoir, de l’idéalisme au pragmatisme de survie…, in: Scientiarum Historia, 28 (2002), 2, Bruselas, Palacio de las Academias, pp. 17-58.

55 Sobre la génesis de las preocupaciones del Jardín Botánico de Bruselas, véase: Diagre, D., referencias véase supra. Tenemos la carta de Galeotti al C.A. de la Sociedad Real de Horticultura de Bélgica, datada el 26/2/1853. Con claridad exponía sus planes para el Jardín, de los cuales asumía una doble función: comercial y cientifica, esta última habiendo sido descuidada desde hace mucho tiempo, decía él. Véase: ASRH, núm. 102, carta del 26/2/1853.

56 Esto es lo que dice A. Quetelet en: Quetelet, A., Notice sur Henri- Guillaume Galeotti, Correspondant de l’Académie, Bruselas, 1859, p. 9.

57 Bommer, E., Notice sur le Jardin Botanique de Bruxelles, Gante, 1871, p. 18.

58 El Bulletin de la Société Royale d’Horticulture venía treinta años después de los anuncios, sin consecuencias, de la aparición inminente de los Annales de la Société Royale d’Horticulture.

59 J.E. Bommer (1829-1895) entró al Jardín Botánico de Bruselas en 1855.

Antes se había formado frecuentando el Establecimiento Geográfico Vandermaelen, donde conoció a Galeotti. Después de la recuperación del Jardín por el Estado en julio de 1870, enseñó en la Escuela de Horticultura de Vilvorde (1870-1872), en la Universidad Libre de Bruselas. L. Errera tomó una parte de sus numerosos cursos. Véase: Biographie Nationale, t. XXIX, Bruselas, 1956, col. 313-314, reseña de A. Lameere. K.A. Ehrenberg, (1801-1849), colector de plantas en las Antillas y en México de 1831 hasta 1840. Regresó a Alemania en 1840 por razones de salud y vendió sus cactus al Jardín Botánico de Berlín, a Salm-Dyck y Haage. Véase: Rowley, G.D., A History of Succulent Plants, Strawberry Press, Mill Valley, California, 1997, p. 365. A.B.

Ghiesbreght (1810-1862) se instaló en México donde terminó su existencia.

Surtió a numerosos aficionados europeos de plantas y diversos objetos de historia natural. Véase: Bulletin of the Torrey Botanical Club, vol. XII, New York, 1890, pp. 21-22 y The Botanical Gazette, vol. XIV, Indiana, 1889, pp.

227-228. Nicolas Funck (1816-1896) viajó con Linden hasta 1842. Se convirtió enseguida en colector para el establecimiento hortícola de este último.

Fue su sucesor en la dirección del Jardín Zoológico de Bruselas (1861), después fue director de su equivalente en Colonia. Véase: Symbolae Antillanae seu Fundamenta Florae Indiae Occidentalis, vol. III, Lipsiae- Parisiis-Londini, 1902-1903, pp. 49-50. Jean-Jules Linden (1817-1898) fue explorador para el gobierno belga varias veces a partir de 1835 (Brasil, México, Guatemala) antes de convertirse en uno de los importadores de plantas mís célebres del mundo. Dirigió el Zoológico de Bruselas, el cual en sus alturas cobijaba una parte de su empresa hortícola. Se impuso como uno de los más grandes especialista de las orquídeas. Véase La Belgique Horticole, t. XII, Lieja, pp. 333-340, entre otros.

60 Scheidweiler, M., Enumeratio Diagnostica Nonnullarum Cactacearum quae a Domino Galeotti in finibus Potosi, Guanaxato y aliis Regni Mexicani inveniuntur, s.l.n.d., 2da serie de plantas, p. 1. Esta lista apareció igualmente en los Bulletins de l’Académie, en dos partes, en 1838 y 1839.

61 Mac Vaugh, R., op. cit., p. 291.

62 El 14 de febrero de 1859, el CA presentó los resultados de su gestión del Jardín Botánico de Bruselas durante el año 1858. Entre los temas de exaltación, la compra del herbario general de México de Galeotti. Véase: ASRH, núm. 82-86.

63 Para más precisiones, ver: Morren, Ed., Notice, op.cit., p.5. Sobre su herbario, remitimos una vez más a Mc Vaugh, R., Galeotti’s botanical work, op.cit.

1978. Habría confiado el trabajo de descripción de sus colectas a A. Richard (orquídeas), Ch. Lemaire (cácteas), Trinius (gramíneas), y colaboró con M.

Martens en los helechos. Véase: Biographie Nationale, op. cit., col.434.

64 Señalemos la existencia de Cereus Malenii Pfeiffer, “nombrado en honor del señor Vandermaelen que fue el primero en recibirlo desde México”, se lee en el Horticulteur Belge, enero 1838, p. 70. Contra el uso actual, el nombre de la especie, tirado de un nombre propio, toma mayúscula. Habría sido más justo nombrarlo Cereus Maelenii, el cual es retomado bajo el nombre de Thelocactus leucacanthus (Zuccarini) Br.&R., Véase: Britton, N and Rose, N.J., The Cactaceae, vol. IV, p.89-90. Sobre este género, se puede ver: Pilbeam, J ., Thelocactus, The Cactus File Handbook, 1, Southampton, 1996.

65 El barón Hippolyte Boissel de Monville (1794-1863) acumuló una vasta colección de cactus que vendió en 1846. Véase: Rowley, G.D., op.cit., p. 376.

66 Galeotti le habría enviado 200 cajas de plantas. Véase: Rowley, G.D., A History of Succulent Plants, Strawberry Press, Mill Valley, California, 1997, p. 121. Vemos, en efecto, que el célebre aficionado francés se habría beneficiado de las colectas de Galeotti en México. Véase: Lasègue, A., Musée botanique de Benjamin Delessert, París, 1845, pp. 209-211.

67 Rowley, G.D., A History of Succulent Plants, op. cit., p. 168.

68 L’Horticulteur Belge, enero, 1838, t. V, p. 65.

69 Esta litografía es la obra de Burggraff, Bruselas.

70 Rodigas, E., Notice, op.cit., p.16.

71 El splitting, es una corriente que tiende a poner el acento sobre lo que separa a dos grupos de plantas, a veces hasta con detalles que dependen de la simple variabilidad intraespecífica; fue seguida del lumping, que con pasión reúne los taxones que habrían sido separados un tanto inoportunamente.

Hoy, después de las justas a veces teñidas de antipatías personales, una visión sintética aparece, particularmente en la magnífica monografia de Anderson, E.F., The Cactus Family, Timber Press, Portland, 2001, p. 95-100.

72 Ilustrado en L’Horticulteur Belge, Bruselas, 1837, sin números de página.

Se encuentra cercano al Cereus Dumortieri Scheidweiler, que honra a B.

Dumortier, político católico belga (1808-1878), botanista ocasional, que fue comisario del gobierno cerca del Jardín Botánico de Bruselas, desde 1837.

Fue el principal defensor del retorno del Jardín al Estado belga en 1870. Esta planta lleva hoy el nombre de Stenocereus dumortieri (Scheidweiler) Buxbaum.

Véase también: Britton, N.L. & Rose, J.N., The Cactaceae, vol. IV, p. 105-106 y Hunt, D., Cites Cactaceae checklist op.cit., segunda edición, 1999, p. 277.

73 Pilbeam, J., Mammillaria, The Cactus File Handbook, 6, Southampton, 1999, p. 234.

74 Britton, N.L. & Rose, J.N., op. cit., vol. IV, p, 148-149. Se puede ver también Pilbeam, J., Mammillaria, op.cit., Hunt, D., C.I.T.E.S., Cactaceae checklist, Royal Botanic Gardens Kew & I.O.S., segunda edición, 1999.

75 También llamada fasciation, esta anormalidad en el crecimiento no tiene explicación según lo que sabemos. El punto de crecimiento, en esta situación, se cambia en línea de crecimiento, y la planta toma una forma variable, a veces muy torcida que puede también hacer pensar en una cresta.

Es el caso de la planta a la cual nos referimos aquí. Véase: Benson, L., The Cacti of the United States and Canada, Stanford University Press, Stanford, California, 1982, p. 22.

76 L’Horticulteur Belge, t. IV, Bruselas, 1837, p.16-17 y lámina núm. 1. Esta planta es llamada hoy Mammillaria geminispina Haw.

77 Georlette, R., Les chasseurs de plantes. II. A la recherche des Cactées, in : Annales de Gembloux, 3er trimestre, 1952, p. 181.

Denis Diagre, Universidad Libre de Bruselas, denis.diagre@tiscali.be.



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