Ir a inicio de: Elementos

Buscar en Elementos:

Elementos No. 39, Vol. 7, Septiembre - Noviembre, 2000, Página 30
Natura espacio relativo

Fernando Gálvez                 Descargar versión PDF


Las correspondencias entre la anatomía del hombre y el espacio que lo rodea se han presentado en la imaginación humana desde tiempos inmemoriales, lo vemos por igual en las formas que adjudicaron los griegos a ciertas constelaciones o mucho después, en la disposición anatómica que Joyce adjudicó a Dublín en su Ulises. Hace unos meses Adriana Calatayud fue elegida en la selección de la Novena Bienal de Fotografía con un políptico de imágenes en las que se veían distintas zonas posteriores del cuerpo de un hombre recorrido por los dibujos de mapamundis antiguos, como si el mito de Atlas cargando al planeta se transformara en el del mundo integrado a la espalda del hombre. Aquellas imágenes híbridas son un lógico antecedente de las que hoy nos presenta la artista, pues lo que hace en esta nueva serie es invertir el problema: ya no se trata de trasladar la geografía terráquea hacia la forma anatómica sino de encontrar en diversos paisajes el órgano, músculo o fragmento anatómico que mejor dialogue formalmente o poéticamente con la región geográfica en la que será colocado. La fragmentación del cuerpo es algo determinante en el salto de la fotografía de ser mera auxiliar técnica de la pintura y la escultura a convertirse en un arte autónomo. Al fotografiar una mano o un hombro, los trabajadores de la lente descubrieron las posibilidades poéticas de la imagen fotográfica, como si hubiesen asumido de pronto que su lenguaje parte inevitablemente de la fragmentación del todo y que al asumirlo potenciaban la posibilidad de generar un lenguaje propio y no supeditado a otras artes o a la ciencia. No resulta raro que, al final de un siglo que aceleradamente fue dominado por la imagen fotográfica, la estética dominante sea la fragmentación y superposición de los lenguajes artísticos, y la presencia cada vez más difundida de la fotografía en los diversos campos del quehacer artístico. Los fotomontajes de Moholy Nagy, Man Ray, Rodchenko y Heartfield, en los terrenos del arte, el cartel y la publicidad, fueron las bases para la configuración de la estética dominante en la imagen mediática. Las posibilidades de combinatoria de imágenes que dan el escáner y distintos programas de computadora han radicalizado el dominio de las imágenes híbridas en el universo iconográfico de nuestros días. Las exploraciones artísticas de Adriana Calatayud han caminado por estas rutas desde hace varios años, haciéndolo con técnicas variadas, pero siempre tomando como eje poético a la anatomía humana. Se podría considerar que sus trabajos tienen relación con obras como las del pintor David Salle o de fotógrafos como Annette Messager, Doug Prince o Georg Woodman, pero la propuesta que hoy presenta, radicaliza por mucho las búsquedas que ha venido realizando y la coloca en un sitio de vanguardia dentro del hibridaje visual que acontece hoy día.

Al entrar a los terrenos de la tercera dimensión, Calatayud encuentra una forma de llamar la atención del espectador y de reforzar los planteamientos estéticos que la han ocupado en sus trabajos de los últimos seis años. Si bien la imagen estereoscópica o tridimensional fue inventada desde el siglo xix, lo que se buscaba en aquella época era generar la sensación de realidad, mientras que para Calatayud, lo que interesa es reforzar la sugestión de imágenes creadas y ausentes del mundo real. Cuando frente a una orilla lacustre vemos adquirir volumen a diversos órganos del aparato auditivo, pareciera que esas formas se convirtieran en una vegetación fantástica inserta en el paisaje, una vegetación que parece la metáfora del sonido del silencio. Así, los grabados anatómicos van encontrando su disposición en diversas zonas naturales del mundo, integrándose a las mismas como una manera de sugerir sus funciones biológicas. Los dientes, el cerebro, las formas óseas, el aparato respiratorio, el sentido del gusto, en fin, la maravilla de la maquinaria corporal, es cantada aquí por este gabinete virtual.

Presentación a la exposición Natura, espacio relativo, inaugurada el 14 de junio del 2000 en la Galería Central del Centro Nacional de la Artes-CONACULTA.



Ir a inicio de: Elementos
Ir al catálogo de portadas