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Elementos No. 36, Vol. 6, Noviembre - Enero, 2000, Página 74
Cuando los animales no son amigos del hombre

Rosario Vega                 Descargar versión PDF


Desde el descubrimiento del virus HIV relacionado con el SIDA, uno de los problemas no resueltos ha sido el definir como es que se originó este nuevo tipo de virus. Varias hipótesis se han propuesto que van desde la posibilidad de que el virus haya sido generado de forma ya sea accidental o planificada en un laboratorio de investigación, hasta el hecho de que se haya producido por mutación de un virus del tipo del herpes o por contagio inter-especies. Esta última parece ser ahora la hipótesis dominante; esto es, que el virus HIV del SIDA tendría su origen en una forma particular de enfermedad viral de inmunodeficiencia S4CTPZ de los chimpancés de la especie pan troglodites troglodites, y que habría "saltado" a la especie humana por contagio sexual. Existen tres principales grupos del virus de tipo HIV-1, el primero, grupo "M" comprende la mayoría de sus tipos que se han distribuido por el mundo y que producen la enfermedad; el segundo grupo "O", se encuentra fundamentalmente en Camerún y la línea Ecuatorial, y un grupo recientemente identificado, el grupo "N", se ha encontrado en muy contados casos en el Camerún. La idea de un grupo de investigadores que han publicado en la revista Nature1 es que los tres subtipos de virus del SIDA, "M", "N" y "O" se produjeron a consecuencia de tres transferencias independientes de virus S IVCPZ de los chimpancés al hombre (o sea suponen que los contactos sexuales hombre mono no son tan remotos), este tipo de infección entre especies se conoce como zoonosis.

Se ha demostrado también que algunas cepas del HIV-2 en el oeste de Africa se derivan de forma independiente del virus SIVSN, en algunas otras especies de monos de esta región, también el virus HIV-1, se propone que proviene de un virus de los chimpancés En síntesis, diversas evidencias particularmente de tipo genético (analizando secuencias de DNA mitocondrial y también gracias al estudio de los virus presentes en personas que mantienen contacto con monos en cautiverio) demuestra que hay formas de transmisión entre algunas especies de virus entre los monos y el hombre, en particular de retrovirus, grupo al cual pertenece el virus del SIDA. Este tipo de transmisiones de enfermedades entre especies aparentemente ocurre de forma relativamente frecuente y es probable y debe tenerse en consideración la posibilidad de que pudiera transmitirse a otras especies más distantes como los cerdos. En este sentido se ha planteado también la posibilidad de que al utilizar tejidos animales para transplantes en humanos pudiera favorecerse este tipo de contagios inter especies.

Evidentemente el hecho de que exista la posibilidad de que ciertos tipos particulares de virus puedan transmitirse de los chimpancés al humano, y en éste producir la enfermedad del SIDA plantean graves problemas en el sentido de que los chimpancés pudieran funcionar como reservorios naturales para una población de virus precursores del HIV-1 esto rebasa con mucho las fronteras del problema de la enfermedad del virus del SIDA mismo, e impone un cuestionamiento en relación con la conservación y bienestar de los propios chimpancés, actualmente en varios países se consume la carne de chimpancés en los restaurantes y se matan anualmente miles de chimpancés, hecho que parece insostenible al ritmo actual. Se estima que la población mundial de chimpancés era en la década pasada alrededor de 200 mil animales lo cual es extraordinariamente bajo para una especie que se reduce lentamente.

Por otra parte evidentemente la demostración de que el virus HIV-1 que produce el SIDA en el hombre, proviene de un virus o esta relacionado con SIVCPZ, de los chimpancés determinará que con más frecuencia estos animales se utilicen en la investigación del SIDA lo cual pone aún más en riesgo su existencia, como sea parece indispensable que este tipo de investigación que es fundamental para resolver el grave problema que plantea a la humanidad la enfermedad del SIDA, se lleven a cabo en colaboración con aquellos que hacen trabajo de campo y de conservación de los chimpancés, sobre todo teniendo en cuenta que a la mejor es posible tener grupos de chimpancés naturalmente infectados con el virus semejante al del SIDA sin necesidad de producir artificialmente la infección en el laboratorio, y por tanto sin contribuir a la desaparición de ésta tan apreciable especie de congéneres de la raza humana.

1. Nature del 4 de febrero de 1999 Vol. 397 Pags. 385-386,



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