Rafael Pareja
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En 1994 encontró una cámara en el armario de su hermano. Era una mítica Yashica de origen japonés, modelo Minister-D. En la universidad, compró una cámara Canon. Sus primeras tomas fueron de paisajes naturales y urbanos. Empezó a leer y a estudiar los aspectos técnicos de la fotografía y a apreciar los detalles. Su prima como artista plástica, le enseñó a desarrollar esa sutil forma de mirar propia del artista o del fotógrafo. Llegó la era digital y se decidió a estudiar en el Centro Internacional de Fotografía y Cine, EFTI, en Madrid, donde le transmitieron no solo sus conocimientos sino, sobre todo, su pasión. Aprendió que, a veces, menos es más; que, en fotografía, el tamaño y el detalle importan; que la mirada del fotógrafo es única; que, lo más importante no es hacer fotografías “bonitas”, sino conseguir que la imagen no deje indiferente al espectador. Y que, por sobre todas las cosas, hay que hacer fotos y mostrarlas. Algunas de sus fotos han sido publicadas en la revista Voices of México, editada por la Universidad Nacional Autónoma de México.

